Durante el año pasado, una niña chilena de nueve años bajó a Europa bajo la tutela del Estado: sería adoptada por una pareja de italianos. Sin embargo, los planes cambiaron cuando el matrimonio exigió a un tribunal local revertir el lazo.

El nuevo escenario obligó a que la niña fuera trasladada a una residencia de acogida para niños en Italia: es el octavo caso de adopción que termina así con parejas extranjeras desde 2014. Según el Servicio Nacional de Menores (Sename), solo han existido tres casos, incluido este, en que una niña o niño alcanzó a abandonar Chile.

Como la niña recibió la nacionalidad italiana, fue la justicia de dicho país quien se encargó de su futuro. Sin embargo, diputados de la Comisión de Familia de la Cámara solicitaron intervenir y que la niña regrese a Chile, según consignó La Tercera.

Así lo informó la diputada Pamela Jiles, presidenta de la comisión: “Hemos emprendido una serie de acciones y presentado un proyecto de acuerdo aprobado por unanimidad. Queremos a la niña chilena de vuelta”.

La idea es crea una comitiva que viaje a Italia para encontrar el paradero de la niña. Durante septiembre de 2017, enviaron desde el Sename una delegación que no logró reunirse con ella, aunque se encontraba en buen estado en una residencia familiar.

“Está en una residencia pequeña, una casa familiar, donde recibe apoyos de todo tipo. Principalmente en idioma, el cual lo domina bastante. Con apoyo psiquiátrico, físico y apoyo escolar permanente. Desde que está en ese lugar ha manifestado encontrarse bien y contenta”, informó Danae Fuentes, quien se desempeña como jefa de gabinete de la directora nacional del servicio, Susana Tonda.

Desde Cancillería informaron que el consulado en Roma ha realizado diversas acciones, que contemplan visitas frecuentes a la niña y reunión con los profesionales a cargo de su cuidado, entre otras cosas. Sin embargo, la situación no tranquiliza a los parlamentarios: “En este minuto la niña está sin saber italiano. Se habla en el informe de disminuir los medicamentos para contenerla. Es una niña que está abandonada, sin siquiera alguien que le pueda explicar su situación”, argumentó Jiles.

El Sename promovió una medida de protección a través de la Corte Suprema que permita conocer más sobre el estado de la pequeña y reiterar la posición del Estado chileno sobre su retorno.