El caso de la funcionaria de la Universidad de Chile que fue asaltada y asesinada camino a su trabajo en la Facultad de Ingeniería Industrial, sigue siendo motivo de reflexión y debate en la comunidad universitaria.

La trabajadora fue acorralada por cinco sujetos y golpeada con un palo para poder robarle un celular y cinco mil pesos. Los cinco sujetos responsables del ataque fueron formalizados por robo con homicidio y tendrán que permanecer en prisión preventiva mientras dure la investigación.

Una semana después del hecho, funcionarios y autoridades del plantel realizaron una serie de reuniones para definir cómo actuarán ante este tema. Uno de los puntos problemáticos tiene que ver con el horario de ingreso de los funcionarios, ya que Margarita Ancacoy entraba a las 5.30 de la madrugada a su trabajo y debía caminar por República desde Alameda, hasta llegar a calle Domeyko.

La presidenta de la Federación Nacional de Funcionarios de la U. de Chile, Myriam Barahona, señaló que “este tipo de situaciones no se pueden seguir dando al interior de la universidad”. Además, agregó que “lamentamos la situación que ha sucedido con Margarita, lamentamos que ese niño haya perdido a su mamá por una situación de descriterio de algunas personas que no son capaces de ver que a las 5.30 de la mañana una persona sola caminando por el barrio no podía suceder, ni tampoco en ninguna facultad”.

En un consejo universitario, la dirigenta solicitó una reunión con el rector Ennio Vivaldi, que se concretó el pasado miércoles. En ella, solicitó una investigación sumaria al respecto, “porque acá hay personas que son responsables, y para mí, como presidenta, el responsable hacia abajo es decano con todas las personas que dirigen la facultad. No puede haber tanta impunidad”.

Barahona recalcó que pidieron que una situación como esta no se vuelva a repetir nunca más. Respecto a la cita con Vivaldi, aseguró que “fue bastante fructífera, porque hay un compromiso en poder sentarnos en una mesa para ver las buenas prácticas laborales que tiene que tener la universidad con sus trabajadores”.

También solicitaron que, a través de la Fenafuch, al hijo de Margarita, de 15 años, se le pueda ayudar ante la pérdida de su madre: “Que la universidad se comprometa a entregarle, después de que él salga de cuarto medio, una educación que le asegure una profesión. Es lo mínimo, es la razón por la que creo que Margarita trabajaba tanto”, recalcó la dirigenta a The Clinic.

En los próximos días iniciarán una mesa de trabajo para mejorar la situación de los trabajadores de la universidad. Barahona aseguró que hay voluntad para avanzar en sacar adelante estas medidas y mencionó Vivaldi está “muy triste por esto que ocurrió. Él decía que no se puede estar en todos lados, y que se sentía muy apenado. Por lo menos él expresó su voluntad de avanzar en estos temas y que en la universidad no se vuelvan a repetir”.