En octubre del año pasado, el docente Leonardo Guerrero fue despedido tras enseñar la palabra “dictadura” en un colegio 2×1 de Las Condes. Sin embargo, el profesional acudió a la justicia y el recinto fue condenado a pagarle una indemnización por “despido injusto”. 

En entrevista con The Clinic, el profesor explicó que “por un lado nosotros estamos educando a gente que tiene que respetar la democracia, y por otro me dicen que si los niños creían que era un gobierno militar, bueno que era mejor dejarlo así”.

Pese a que enseñaba Lenguaje, a Leonardo le tocaba responder dudas de diversas áreas en sus cursos. Un tema que causaba preguntas frecuentes es la dictadura liderada por Pinochet: “Les dije que el golpe militar no era un gobierno, sino que había sido un pronunciamiento armado, que habían matado al presidente electo de nuestra nación, Salvador Allende, y eso es un hecho, le guste o no a la gente”, sostuvo el docente.

Aunque fue contratado el 4 de octubre, el profesor solo duró una semana en el cargo. No obstante, el Segundo Juzgado de Letras de Santiago acogió la demanda ingresada por Guerrero y le dio la razón: “El despido del que fue objeto el actor fue injusto”, señaló el fallo, condenando al colegio a pagar una suma de $1.164.000 pesos al docente, además de la remuneración de los días en que el  docente alcanzó a trabajar en el Life Support.

El 9 de octubre, el profesional fue citado por la directora a su oficina: “Me dijo que esos temas era mejor no tratarlos. Que si los niños creían que era un gobierno militar, bueno que era mejor dejarlo así”, sostuvo Guerrero, quien de inmediato manifestó su negativa a obedecer tal petición. Al día siguiente, la secretaria del recinto le dijo “oiga profesor, venga para acá. Me dijeron que le dijera que está despedido”.

El profesor añadió que “les expliqué que Pinochet gobernó matando y asesinando bajo un contexto histórico diferente al que tenemos hoy en día, que es una democracia, en el fondo para que se entendiera que estaba explicando la situación y no adoctrinando ideológicamente a los cabros”. 

A su juicio, su caso se parece al del docente de Independencia que fue despedido tras pedir que sus alumnos leyeran a Pedro Lemebel, viviendo la misma vulneración en contra de la libertad de aula: “Hay un decreto en el estatuto docente que dice que nosotros tenemos libertad de aula. Eso quiere decir que podemos pasar los contenidos que queramos siempre que el jefe técnico así lo apruebe, y eso se hace comúnmente en diciembre, cuando se hacen los programas de estudio para el año siguiente. Si el jefe técnico no revisa bien y el profesor hace leer a Lemebel, la culpa es del jefe técnico y del equipo directivo. Pero como siempre en este país las cosas se cortan por el hilo más delgado, echaron al profe, como en mi caso”, argumentó.