La alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato, reaccionó a pocas horas de que se conociera el informe de Contraloría que evidencia el grave desorden financiero que afecta a la municipalidad.

“Doy la cara y la deuda está saldada. Nos esforzamos todo el 2018 en resolver la deuda de 2017”, fueron las primeras declaraciones de la edil al respecto. Esto, pese a que el ente fiscalizador ordenó instruir un sumario y formular un reparo de $150 millones. Según el informe, existe un déficit de $17.585 millones entre deudas no reconocidas e incluso pagos por horas extras a funcionarios que se encontraban con licencia médica, entre otros aspectos revelados por la investigación.

En entrevista con La Segunda, Reginato aseguró que “hoy estamos hablando de la deuda, pero se implementó un plan de mejoramiento integral de la gestión, que incluyó una reestructuración orgánica y funcional, creando nuevas unidades que van a permitir fiscalizar mejor, rebajar y controlar el nivel de gastos operaciones y ser más eficientes”.

Además, la alcaldesa aseguró que “muchas de las observaciones de este informe ya están corregidas” y sobre el pago de horas extras a personas con licencia médica sostuvo que “es un tema que se está analizando e instruí inmediatamente un sumario administrativo. Voy a llegar hasta el final para determinar responsabilidades y aplicar las medidas que correspondan”.

Reginato señaló que no se dio cuenta del desorden financiero porque “hubo directores que no informaron como correspondía”. La edil aseguró que se siente respaldada por la gente de la comuna: “Este es un tema de politiquería barata. El informe de Contraloría es una foto del 2017 y hoy está todo en orden”.

A la hora de ser consultada sobre si le interesa postularse a otro cargo regional, Reginato recalcó que “no meta en ningún otro cargo. No me interesa. Yo quiero morirme siendo la alcaldesa de Viña del Mar”.