Las polémicas en la interna del Frente Amplio (FA) no cesan ni por vacaciones. Este domingo la Mesa Nacional de la coalición decidió disolver el “Grupo de Política Internacional” del bloque, luego de que este colectivo manifestara a través de sus redes opiniones que no son compartidos por la totalidad del bloque.

La controversia ha estallado por los comentarios difundidos tras la autoprolamación del opositor venezolano Juan Guaidó como “presidente encargado” del país. Pero Caracas, que ha marcado desde siempre una división interna, no ha sido el único motivo de discrepancia: otros temas de la agenda internacional, como la crisis en Nicaragua, también han sido foco de divisiones para los frenteamplistas.

La decisión de cerrar el Grupo llegó por sorpresa y como un balde de agua fría a las 40 personas que componen ese espacio, que evidenciaron su malestar en las redes sociales y a través de una carta dirigida a la mesa nacional. En la misiva, rechazaron que un espacio de participación “sea clausurado por una decisión unilateral de la Mesa Nacional” y solicitaron a esta instancia revertir su decisión y permitir al Grupo continuar con su trabajo. “Las bases de funcionamiento orgánico deben quedar definidas en el Congreso [que se celebrará en marzo] y hasta entonces, no existe potestad para bloquear la existencia de espacios ya creados”, afirmaron en la carta.

En conversación con El Desconcierto, el encargado del Grupo de Política Internacional, Gonzalo Aguirre, militante del Partido Igualdad, insistió en que la decisión, se produjo a petición del Partido Liberal de Vlado Mirosevic, “atenta contra toda bilateralidad y democracia interna del FA”.

Aguirre reconoció que han existido “diferencias en relación a los temas internacionales porque hay un sector del conglomerado que no comulga tanto con las ideas que han emanado del Grupo de Política Internacional”, pero critica que por eso acaben “censurados”. El responsable del Grupo explicó que la relación con la Mesa Nacional ha sido desde un comienzo “bastante compleja” porque “hay visiones muy distintas al interior del FA”. Unas divergencias que aumentaron –aún más– con el nombramiento de Vlado Mirosevic (PL) y Pablo Vidal (RD) como representantes en la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara. “Nos parecía más adecuado que hubiese cierto equilibrio entre quienes conforman ese espacio y eso no fue acogido por la Mesa”, afirmó Aguirre.

De hecho, este lunes el diputado Vidal opinó que le parece “sabia” la decisión de la Mesa de disolver el grupo porque “no tiene ninguna legitimidad” y “no son representativos ni de las orgánicas, ni de los liderazgos, ni de las vocerías públicas”. En la misma línea, se manifestó Mirosevic, quien también sostuvo que “lo más sano y justo era disolver ese grupo que no representa a nadie”. Precisamente, la representatividad de las distintas sensibilidades del bloque es la piedra que hace tropezar constantemente a los frenteamplistas. Aguirre consideró que “los partidos creen que ellos son las más adecuadas para emitir declaraciones a nombre del FA, luego los diputados creen que cuentan con autoridad para lo mismo […] Sin embargo, la opinión de un espacio de base que ha sido reconocido por la misma Mesa Nacional es tan válida como la del mismo Partido Liberal u otra fuerza del FA”, espetó.

Una Mesa Nacional más allá de los partidos

El “Grupo de Política Internacional” tiene origen en los Grupos de Apoyo Programáticos (GAP) que fueron creados en 2017 para alimentar el programa de gobierno de Beatriz Sánchez. Cada uno de ellos estaba constituido por miembros de todos los partidos y movimientos del bloque.

Después de la elección, según Aguirre, estos espacios “fueron deviniendo en frentes temáticos, asambleas reconocidas por la misma Mesa Nacional como espacios de base incluso válidos para la discusión congresal”. Sobre su composición, cuenta que lo integran personas independientes, académicos y militantes de distintas fuerzas del FA, pero no todas. Entre los ausentes, el Partido Liberal, que fue el primero que se retiró. “Contar con representantes de todas las fuerzas nunca fue un requisito”, aseguró Aguirre, quien agregó que han hecho varios llamados a las distintas fuerzas para que se integraran, pero “los únicos que respondieron fueron Movimiento Democrático Popular (MDP) e Igualdad”.

Sobre la fórmula para resolver el conflicto, Aguirre es enfático: “No es disolviendo el espacio”. A su parecer, una posible solución podría pasar por modificar la composición de la Mesa Nacional para que incluya a los actores que no son fuerzas políticas. Por eso, apeló al “espíritu del FA de rebasar la suma de siglas” e instó a que en el Congreso que celebrará el conglomerado en marzo se plantee la necesidad de “contar con una Mesa Nacional que no sólo represente a las fuerzas políticas, sino también a los otros GAP, territorios, e independientes”, cerró.

Desde el Frente Amplio anunciaron que este miércoles –en la reunión semanal de la Mesa– se abordará el tema y se emitirá una segunda declaración definitiva.