Flávio Dino, gobernador del Estado de Maranhão (en el Noreste de Brasil), es una especie de Daniel Jadue brasileño. Su similaridad con el alcalde de Recoleta no tiene que ver sólo con su militancia en el Partido Comunista do Brasil (PCdoB), sino también porque sus medidas han llamado la atención sobre todo en los últimos tiempos, por confrontar las ideas de Jair Bolsonaro y de una derecha que ha tenido muchos más éxito electoral que la izquierda (comunistas incluidos) en el país en los últimos años.

Aunque le faltan farmacias y librerías populares, también ha mostrado ingenio en sus propuestas. Su última iniciativa de gran repercusión fue la de conceder bonos extras a los policías del Estado de Maranhão que más retiren armas de fuego de circulación de las calles. Días atrás, Dino entregó los cheques a tres soldados que fueron reconocidos por esta labor durante el año de 2018.

La acción está ligada a un programa de seguridad pública bautizado como Pacto por la Paz. Los bonos son entregados mensualmente, con valores que varían entre 300 y 1500 reales (entre 53 y 264 mil pesos chilenos), a depender del tipo de arma y su poder letal, aunque también hay un premio de 20 mil reales (más de 3,5 millones de pesos) otorgado a los policiales que más se destacaron en esa labor en el año.

La política de Dino va en el sentido contrario al decreto firmado por Jair Bolsonaro en enero, una de las primeras medidas que adoptó como presidente, cuando aflojó la legislación que establece las restricción para el comercio y el porte de armas, acercando a Brasil a los parámetros estadounidenses en esta materia. La empresa de armas brasileña Taurus, una de las principales beneficiadas con este decreto presidencial, ha sido una de las más fieles auspiciadoras de las candidaturas de Bolsonaro desde sus tiempos como diputado.

Además del Pacto por la Paz, Flávio Dino también se destaca por su política salarial para la educación: Maranhão es el Estado que para los mejores sueldos de Brasil a los profesores del sistema público, equivalente a más de un millón de pesos (el único caso en el país que llega a estas cifras). En 2018, pese a los malos resultados de la izquierda a nivel nacional, Dino salió reelecto gobernador de Maranhão, ganando en primera vuelta con 59,29% de los votos, por lo que seguirá en el cargo hasta el 2022.