Tras presentar este lunes el documento “La verdad nos hace libres” y entregarlo en manos al embajador de la República Bolivariana de Venezuela en Chile, Arévalo Méndez, el abogado Fernando Astudillo, vocero del departamento de relaciones internacionales y dirigente nacional de la Izquierda Cristiana (IC), habló con El Desconcierto sobre la situación de crisis política que atraviesa el país sudamericano y sobre el debate a respecto de esa situación en Chile, y en la izquierda más específicamente.

“Desde nuestra mirada que vincula la fe con la política y la no violencia activa, nos parecía muy importante entregar este respaldo al pueblo venezolano, reafirmando nuestro compromiso con la paz y con la solución del conflicto a través de la vías institucionales”, destacó Astudillo.

Sobre las alternativas planteadas para lidiar con la crisis política surgida a raíz de la autoproclamación de Juan Guaidó como “presidente interino de Venezuela”, Astudillo dijo que la IC “apoya el proceso bolivariano y el diálogo franco que promovido por México y Uruguay”.

La Izquierda Cristiana formó parte del Frente Amplio en un principio, incluso participó del proceso de las primarias en 2017, apoyando la precandidatura de Alberto Mayol, y luego la candidatura de Beatriz Sánchez en la primera vuelta. Actualmente se encuentra alejada del bloque. Astudillo habló a respecto, diciendo que las diferencias con respecto a Venezuela son parte de la razón por lo que su partido dejó de sentirse cómodo dentro de la coalición.

“En el encuentro con el embajador venezolano, hablamos sobre las consecuencias terribles que podrían surgir si se llega finalmente a un escenario de guerra en Venezuela, y es lamentable que el Frente Amplio no sea capaz de tener una posición como bloque contra la guerra y en defensa de la no intervención extranjera en el país”, analizó Astudillo.

La frase dicha por el embajador venezolano en Chile, Arévalo Méndez, a la que se refirió Astudillo, fue la siguiente: “Nosotros no deseamos una guerra, pero el día que caiga la primera bomba en Venezuela, se va a generar una verdadera crisis migratoria y Chile tendrá que prepararse para recibir no menos de dos millones de venezolanos”.

El apoyo al gobierno de Nicolás Maduro por parte de la IC, se realiza en medio de la crisis política que atraviesa el país sudamericano, donde la oposición autoproclamó al diputado Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela agudizando el conflicto.