Sólo en el transcurso de este año, 11 mujeres han sido asesinadas por hombres. Las cifras de la Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres, que contemplan los crímenes de odio más allá de la convivencia estipulada por la legislación respecto al femicidio, evidencian que las vidas de niñas, adolescentes y mujeres en Chile siguen en peligro.

En 2018, 42% de los femicidios consumados contaron con denuncias previas de las mujeres violentadas. Ellas denunciaron, tal como las insta la sociedad, pero no fue suficiente para proteger sus vidas. Hace unos días, en Calbuco, Mónica Paillacar (48) fue asesinada por su pareja Juan Pérez Almonacid, pese a que mantenía medidas de protección tras haberlo acusado a la justicia. Desde el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (Sernameg), la respuesta fue que “hay que reconocer que el sistema falla”.

Las organizaciones feministas han enseñado durante años que el femicidio es la manifestación más extrema de violencia machista. Antes, las mujeres lidian con el abuso, el acoso, los golpes, las amenazas y otros hechos por lo que siguen siendo juzgadas y hasta culpadas, mientras la identidad de sus agresores es reducida a iniciales por los medios de comunicación y los policías. Así, son las víctimas las que terminan bajo el foco de la opinión pública y no quienes las violentan.

Lorena Astudillo, vocera de la Red, dice que “nos parece necesario que comience a ponerse el foco en quiénes son los que agreden. Muchas veces cuando conocemos situaciones de violencia machista que expone a las mujeres, se les cuestiona, hay una opinión pública sobre ellas y lo que les está pasando. Pero quedan completamente protegidos aquellos que deberían ser condenados, no solo por la justicia, sino por una sociedad que quiere vivir de una manera en que a las mujeres no se les violente”.

En la misma línea, Lorena expuso que es tiempo de empezar a mostrar a los agresores de mujeres, niñas y adolescentes. “Hay que ponerles cara, mostrar que no son enfermos, sino que son tipos muchas veces privilegiados, que no hay un patrón como tratan de mostrar, que podemos tenerlos como amigos o pareja, que pueden ser nuestros ídolos o estar al lado de nosotras y eso hay que empezar a develarlo”.

Tomando en cuenta el desafío que la cobertura de la violencia machista implica para los medios, El Desconcierto decidió iniciar un registro de personas de diversas áreas que han sido denunciados a la justicia y a los medios. Este listado se someterá a actualización permanente y en su primera entrega considera una muestra inicial de los casos que hemos recopilado. Todos son de conocimiento público.

Invitamos a las y los lectores de nuestro medio a colaborar en esta sección y hacerse parte de la lucha contra la violencia machista.