El Juzgado Civil de Santiago condenó a la Municipalidad de Recoleta a pagar una indemnización de 210 millones de pesos a la familia de un niño de cuarto básico que murió tras ser agredido por un compañero de curso al interior de una escuela de la comuna.

Los hechos ocurrieron en junio de 2013. En el fallo, el juez Ricardo Núñez Videla apuntó a la responsabilidad del sostenedor del establecimiento básico Rafael Valentín Valdivieso, al no adoptar las medidas necesarias de resguardo y seguridad de los niños.

El pequeño de nueve años, identificado como B.A.S., fue empujado con fuerza por uno de sus compañeros y al caer se enterró un lápiz en el ojo izquierdo. El niño fue trasladado a urgencias y falleció el mismo día.

En este contexto, el fallo concluyó que “sólo cabe colegir que el ente demandado incurrió en falta de servicio por cuanto no adoptó la medida de resguardo, protección y prevención necesarias atendida la edad del menor afectado, pese a que se encontraba obligado a hacerlo, siendo dicha omisión -no adopción de medidas mínimas de precaución o la insuficiencia- constitutiva de falta de servicio puesto que los sucesos a que se refiere la presente causa tienen la connotación necesaria para ser calificados como generadores de responsabilidad, toda vez que se desarrollaron en el contexto de la prestación de un servicio público educacional”.

Por su parte, la empresa aseguradora del Municipio de Recoleta apeló a la sentencia, argumentando que “el Estado podría no haber previsto el accidente que transcurre en un colegio dentro del horario de clases”, según afirmó la directora jurídica Jimena Jiménez.