Tras la investigación desarrollada por la agente del FBI Laura Smith, se estableció que el empresario chileno Agustín Huneeus Jr. pagó 50 mil dólares a una persona que ayudó a su hija a que rindiera el examen SAT, la prueba estandarizada de ingreso a la educación universitaria en Estados Unidos.

Según lo señalado por la acusación, la asistente “corrigió todas sus respuestas después de que ella lo completó”. El objetivo del empresario vitivinícola era asegurar el ingreso de su heredera a la Universidad del Sur de California.

El plan también contempló la manipulación de una fotografía que buscaba convertir a la hija de Huneeus en una destacada deportista de la secundaria. En este contexto, informó La Tercera, aparece un implicado en el caso que decidió confesar su delito de fraude y colaborar con la justicia, a cambio de una disminución de su eventual pena.

“CW-1” entregó una serie de llamados telefónicos en donde se leen los intercambios con Huneeus, quien pidió perfilar a su hija como una estrella del waterpolo, específicamente la “MVP 2017” de su equipo en el colegio.

Para complementar el perfil falso de deportista de la joven, el empresario acordó incluir una foto en la carpeta de sus antecedentes, que hoy se encuentra entre las pruebas acusatorias contra el chileno.

Sin embargo, la operación no estuvo libre de problemas porque la fotografía fue enviada fuera de plazo: “Llamaba para informarle que no cumplimos el plazo con su foto. Ella no me lo envió hasta un día después. Sin embargo, creé el perfil con la imagen diferente que, no se puede decir que no sea ella, pero es lo suficientemente atlética, y puse todos los honores y premios”, señaló “CW-1” al teléfono.

En una llamada posterior, Huneeus le consultó a “CW-1” si su hija sería obligada a practicar waterpolo en caso de ser admitida en la universidad. “No, no. Ella no tiene que hacer nada”, fue la respuesta que obtuvo.

La investigación señala que el empresario también pagó 50 mil dólares a la directora atlética de la casa de estudios, Donna Heinel, y otra suma para el entrenador del equipo de waterpolo, Joan Vavic.

La imagen falsificada de la hija del empresario, con el rostro difuminado.