Un presente oscuro vive el delantero de la Universidad Católica Jeisson Vargas. El joven de 21 años fue denunciado por su esposa de violencia intrafamiliar el pasado 23 de marzo, y la justicia dictaminó varias medidas en su contra.

La primera de ellas es la salida del hogar que compartía con su pareja en la comuna de Las Condes. En segundo lugar, se le prohibió acercarse “a su lugar de trabajo y asimismo a cualquier lugar donde ella se encuentre, a 200 metros a la redonda”.

Adicionalmente, como medida de seguridad, la policía uniformada deberá acudir al domicilio de la mujer al menos dos veces por día, donde deberán entrevistarse personalmente con ella.

Esta es la segunda vez que Vargas se ve involucrado en una situación de este tipo, el el episodio anterior ocurrió en Argentina, en 2017, cuando Vargas era parte de Estudiantes de La Plata. A esto se suma una detención en octubre de 2016, por amenazas de muerte, tras una riña de tránsito con un desconocido.

Esta temporada tampoco ha sido exitosa para Vargas en el plano futbolístico, el delantero sólo ha sido convocado a un par de partidos del Torneo Nacional y  de la Copa Libertadores y acumula apenas 28 minutos jugados en Universidad Católica.

Las redes sociales han sido la tribuna en la que hinchas cruzados y aficionados han demostrado su rechazo al accionar de Vargas, llamando incluso a la institución a tomar cartas en el asunto.