Este viernes se ha dado a conocer que existen acusaciones de abuso sexual contra un profesor de Educación Física del jardín infantil Los Castorcitos, establecimiento que depende de la Subsecretaría de Obras Públicas.

Los hechos fueron denunciados ante Carabineros por una apoderada a fines de mayo, luego de percatarse que su hijo se comportaba de forma extraña y que además tenía marcas en su genitales. Pese a esto, la denuncia recién fue presentada ante el Ministerio Público el 5 de julio por la representante del MOP, Francisca Morandé Errázuriz.

La mujer indicó que tomó conocimiento de las denuncias el 4 de julio “por un WhatsApp”. “Atendida esta situación y que podría tener como víctima a un menor de edad (…) vengo a poner en su conocimiento estos hechos, los cuales podrían revestir caracteres de delito, para lo cual adjunto un sobre cerrado con antecedentes”, señaló Morandé a Radio Bío Bío.

Debido a esto, se han generado numerosas críticas -internas y externas- al MOP  por la “demora excesiva” en la formalización del caso, reconociéndose que la fiscal fue la única en actuar con premura. Desde el ministerio indican que el retraso se debió a la solicitud de un apoderado de tratar el tema con discreción y teniendo cuidado de no revictimizar.

Actualmente, el profesor denunciado ha sido suspendido de sus funciones y se ha abierto un sumario administrativo en su contra por orden de la fiscal Morandé. Antes de esto, durante junio, el sujeto habría estado desempeñando funciones en las oficinas centrales del MOP.

Los apoderados del jardín infantil se enteraron recién el 8 de julio de estas situaciones mediante un correo electrónico de la jefa del Servicio de Bienestar del ministerio, Carolina Soto. Al día siguiente, se realizó un encuentro con los funcionarios del establecimiento para abordar el tema.

Por su parte, desde el ministerio liderado por Alfredo Moreno indicaron que “a la fecha, se cuenta con una investigación abierta por parte del Ministerio Público, se está instruyendo un sumario interno, se cuenta con el apoyo profesional de primer nivel para acompañar a la comunidad escolar y se trabaja con los apoderados para poder esclarecer los hechos y restablecer la normalidad en la vida y funcionamiento del jardín infantil”.