A agosto de este año, 1.132 empresas en Chile han iniciado un proceso de quiebra, lo que significa un aumento de un 30% si se compara con igual periodo de 2018.

Según reveló la Superintendencia de Insolvencias y Reemprendimiento (Superir) a El Mercurio, esta situación se debe a la debilidad del consumo privado, junto con la alta cobertura de gastos ligados a emprendimiento del sector comercio y también el alto precio de los arriendos.

Las empresas más afectadas se concentran en las regiones Metropolitana, Bío Bío y Maule. En aquellos sectores 558, 101 y 68 firmas han solicitado la quiebra, respectivamente.

El mismo medio indica que las las pequeñas y medianas empresas (Pymes) son las más vulnerables a este escenario. Los datos indican que de 66.755 empresas que figuran como “morosas”, el 86% está catalogada como Pyme.

Los sectores más afectados durante este ciclo económico han sido los de la construcción y el comercio.

Así lo explica al matutino el profesor de Derecho Comercial de la Universidad de Chile, Nelson Contador, quien señala que en estos sectores los mandantes retienen los estados de pago por distintos motivos.

“Habitualmente, negocios relacionados con le comercio y la construcción son más sensibles al ciclo económico, y al no lograr sobrevivir al valle de la muerte, proceden a la liquidación”, afirma.