Pascua LamaYa casi se cumple una década de resistencia. Los habitantes de la cuenca del Huasco, en la región de Atacama, han acudido a diversas herramientas para detener el proyecto minero impulsado en la zona por la empresa Barrick Gold.

Sin embargo, en esta ocasión, la iniciativa enfrenta particulares dificultades que mantienen estancado su desarrollo. Mientras el yacimiento de carácter binacional –que involucra a Chile y Argentina- comenzó con una inversión de 950 millones de dólares, las cifras se han multiplicado hasta alcanzar los 8 mil 500 millones de dólares y los cálculos aseguran que se podría llegar a superar dicha suma. Mucho más de lo estimado por Peter Munk, ex director y fundador de la minera, quien presentó su renuncia a la presidencia hace unas semanas.

“Este proyecto, como lo ha gestionado la empresa, le ha significado involucrarse en una crisis económica y financiera a nivel internacional bastante severa”, contó Lucio Cuenca, del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales. “Acá las acciones de Barrick han bajado en alrededor de un 40%, como ellos mismos han reconocido, en un orden de 8 mil a 9 mil millones de dólares, de los cuales, más de la mitad corresponde al efecto Pascua Lama”.

A su vez, la canadiense ha debido sortear nuevas dificultades legales, luego de que el 2º Tribunal Ambiental decretara una visita al proyecto por denuncias de contaminación de aguas, además de presiones de Barrick para cambiar la línea base de las aguas establecida en la RCA y ajustarla a la alteración de niveles producidos por la intervención territorial de la minera.

La delegación, que durante esta mañana realizó su recorrido, estuvo compuesta por Sebastián Valdés de Ferrari, ministro del tribunal, representantes de Barrick, un asesor científico y dos integrantes de la comunidad diaguita Patay co. Hasta el momento, la empresa sólo ha recibido multas por sus acciones contra la comunidad. Sin embargo, esta vez, los detractores del proyecto vuelven a la pelea buscando la revocación de su permiso medioambiental por incumplimiento sistemático.

 

Peleando contra un gigante

La contaminación del agua del valle del Huasco, que abastece a los cerca de 70 mil habitantes de la zona, es uno de los bastones de la acción legal emprendida por la comunidad contra la empresa.

“Venimos a comprobar que sí hubo contaminación de agua y que están afectados los ecosistemas hídricos del valle del Huasco. La empresa canadiense Barrick Gold ha sido irresponsable con el manejo del agua en la alta cordillera”, contó Rubén Cruz a Eldesconcierto.cl, mientras realizaba la visita ordenada por el tribunal.

La práctica de Barrick ya había sido denunciada, pero la Superintendencia aseguró que no habían razones suficientes para sancionarlos. Así, la comunidad decidió interponer un recurso de reclamación contra la institución por no realizar un fiscalización más profunda al respecto. “Tenemos que demandar a los servicios fiscalizadores del Estado de Chile para que resguarden nuestros derechos”, agregó Cruz.

Huasco

Esta vez, la comunidad espera una sanción más allá de las multas recibidas por la empresa, apuntando hacia la revocación del permiso ambiental con el que cuenta el proyecto Pascua Lama.

“Esperamos que el ministro y el asesor científico que van puedan constatar en terreno que efectivamente las aguas que fluyen al río Huasco y a toda la red que abastece el valle, fueron contaminadas por la empresa”, explicó Álvaro Toro, abogado de la comunidad. “Lo que nosotros argumentamos, es que no hay otra alternativa que el cierre del proyecto para que no se vuelva a producir otro evento tan desastroso como el que estamos denunciando”.

Toro manifestó que los opositores del proyecto están conscientes de que la pelea contra Barrik Gold es compleja: “Comprendemos que estamos peleando con una gigantesca transnacional. El dueño de la empresa, durante el gobierno de Bachelet, almorzó con ella en Nueva York e hizo lo mismo durante el gobierno de Piñera. Entendemos que estamos contra un depredador, un enemigo muy poderoso, pero igual no perdemos la esperanza”.

“Comprendemos que estamos peleando con una gigantesca transnacional. El dueño de la empresa, durante el gobierno de Bachelet, almorzó con ella en Nueva York e hizo lo mismo durante el gobierno de Piñera”.

 

Las gestiones de la empresa y la movilización social

Por su parte, el secretario ejecutivo de Barrick Gold, Jamie Solkaski, aseguró que la empresa se encuentra buscando un socio estratégico que pueda apoyar el proyecto en Chile. Desde la tribuna de una conferencia de inversionistas en Canadá, Solkaski declaró que el proyecto continúa estando en sus prioridades.

Este proyecto sigue siendo de la más alta prioridad para Barrick y, al mismo tiempo, representa un gran desafío, como todos saben”, comenzó diciendo Sokalsky.

En tanto, además de sus gestiones de lobby político, desde que la minera canadiense puso sus ojos en la cuenca del Huasco, los habitantes han visto pasar todo tipo de incentivos económicos donados para ganar su apoyo a la iniciativa.

“Ellos han manejado la relación y la crítica al proyecto a partir de estas políticas de intervención con dinero y con ofrecimientos de cubrir todas las necesidades que la gente tiene y que son objetivas, por lo demás”, contó Lucio Cuenca.

Según Cuenca, “la intervención es muy brutal”. Las comunidades han advertido las gestiones de la empresa en colegios, sistemas de salud, viviendas y en la vida comunitaria de las organizaciones y juntas de vecinos.

“Generan quiebres al interior de las organizaciones con esto de disponer dinero para las actividades de la gente y eso es muy duro en la vida local. Son costos que ellos asumen en la medida en que sus negocios funcionan”, declaró.

En tanto, pese al rumbo que puedan tomar las acciones legales emprendidas, la comunidad del Huasco no piensa claudicar, algo que el propio abogado Álvaro Toro ha asumido de manera personal: “Nuestro objetivo es que Barrick se cierre para siempre porque es un peligro enorme para toda la cuenca del Huasco, como los hechos lo están demostrando”.