evoRecientemente, The New York Times publicó un artículo en el que analiza la evolución de la economía en Bolivia. Partiendo por comparar al país vecino con la inestable situación de Argentina, Brasil y Venezuela, la publicación recalca que el crecimiento económico boliviano ha superado el 6,5 por ciento, ubicándose entre las tasas más sólidas de la región.

“La inflación ha sido mantenida a raya. El presupuesto está balanceado y se recortó la deuda gubernamental, otrora incapacitante. El país cuenta con reservas de divisas en un fondo para tiempos difíciles tan grande -para el tamaño de su economía- que podría ser la envidia de casi cualquier otro país en el mundo“, describen.

El texto se refiere al rol de Evo Morales en la nueva etapa de estabilidad económica boliviana y asegura que, pese a que éste se ha autodenominado como un revolucionario, “tanto el Fondo Monetario como el Banco Mundial, en informes recientes, elogiaron lo que llamaron las políticas macroeconómicas “prudentes” de Morales”.

Sin ir más lejos, Morales es perfilado como un mandatario alejado del progresismo de izquierda que en los últimos años ha ido ganando espacios en Sudamérica: “Mientras Morales sigue firmemente en el campo izquierdista latinoamericano, en muchos asuntos económicos encaja dentro de una tendencia más amplia, alejada de la rigidez ideológica en la región“. Del mismo modo, apunta a otros presidentes como José Mujica como referentes de una política económica que ha tendido más al centro que a la izquierda.

 

Las políticas socialistas

Además de obtener el mejor índice de crecimiento económico durante el 2013, Bolivia ha logrado disminuir la pobreza extrema de un 38% (en 2005) a un 24 por ciento.

Le estamos mostrando al mundo entero que se pueden tener políticas socialistas con equilibrio macroeconómico”, señaló a The New York Times el ministro de Economía y Finanzas, Luis Arce.

Según apunta la revista norteamericana, lo llamativo del caso boliviano es que, durante años, el país fue el escenario de una serie de pruebas neoliberales, algo que parece haber cambiado durante la administración de Morales, aunque no radicalmente.

El Banco Mundial no chantajea ni impone condiciones; ya no”, dijo Morales, según una publicación sobre el sitio web del Banco, pese a sus anteriores declaraciones despreciando dichas instituciones. En tanto, en junio de este año, el mandatario boliviano volverá a competir por un nuevo período al mando del país.