EEIEl primer estudio realizado sobre especies invasoras en Chile constituye un primer acercamiento formal a un problema que es añejo y sabido, pero que no por eso deja de ser preocupante. Nuestro país posee 128 especies invasoras, las cuales se concentran principalmente desde la Región Metropolitana hacia el sur.

Las especies exóticas invasoras (EEI) constituyen una de las principales amenazas a biodiversidad nativa de nuestro país, siendo uno de los casos más extremos la realidad del Archipiélago Juan Fernández. Las islas concentran un 60% de flora endémica, es decir poseen especies que son exclusivas de ese lugar, por lo que ha sido catalogada por muchos como la “Galápagos de la flora”. Dentro de los principales impactos de la EEI a la biodiversidad están el desplazamiento de especies, competencia por los recursos e incluso daño directo a través de la muerte.

Dentro del estudio, se identificaron 27 EEI como las con mayor afectación a la biodiversidad. Son especies de animales, plantas e insectos, entre las que destaca la zarzamora, el aromo, la rosa mosqueta, el castor, el visón, la cotorra gris argentina, el jabalí y la chaqueta amarilla.

El gran problema de las EEI radica en que estás terminan colaborando entre sí. De este modo, los conejos, por ejemplo, pueden arrastrar las semillas de expecies dañinas, además de producir un impacto directo al alimentarse de los brotes de especies vegetales. Otra asociación común de gran impacto está dada por el zorzal y el maqui en Juan Fernández, siendo el ave el principal diseminador de su semilla, lo que actualmente ha generado un daño ecológico de proporciones mayúsculas en el grupo de islas. Esto a su vez genera impactos sobre la fauna, ya que el maqui no permite el establecimiento de especies nativas de árboles y por ende disminuye los hábitats para las aves nativas de Juan Fernández.

Otra especie que ha producido grandes daños es la chaqueta amarilla, que ha ocasionado millonarias pérdidas al sector agrícola y al turismo. Sólo en la reserva Río Clarillo se estima que su aparición produjo una disminución de visitantes, produciendo una pérdida de 100 millones de pesos. Además, es la principal competencia para las abejas, lo que genera impactos a las colmenas, a la producción de miel y finalmente a la subsistencia de este preciado insecto polinizador.

Finalmente, el gobierno ha decidido tomar cartas en el asunto, para lo cual planea desarrollar un Plan de Acción Nacional para combatir a las especies invasoras. Actualmente se encuentra en desarrollo un programa piloto en el archipiélago Juan Fernández, el cual es financiado por el Global Environment Facility (GEF) y tiene como fecha de término el 2016.