ana lya uriarte¿Cuál es el aporte que puede realizar la reciente Comisión Nacional a la que la invitó a participar la Presidenta Bachelet?

Esta es una comisión muy importante para el país, y mi visión ahí tiene que ver con los temas de protección ambiental y de cuidado de nuestro patrimonio ambiental. En consecuencia, el planteamiento de la Presidenta en orden a que la explotación del litio en Chile tiene que contener hoy día toda las nuevas problemáticas que están sobre la mesa, y respecto de las cuales ya tenemos no solamente conocimiento, sino que el camino que estamos recorriendo es importantísimo. Y eso dice relación fundamentalmente con la protección ambiental y la relación con las comunidades. En definitiva, la que podríamos englobar como un camino hacia la sustentabilidad también en relación al litio. Hay una potencialidad increíble, por las reservas con la que cuenta Chile, y que merece ser objeto de una discusión amplia y un tratamiento donde esté, desde mi perspectiva, el interés público, el interés colectivo predominando por sobre el interés particular.

Desde el punto de vista del medioambiente y la relación con las comunidades, ¿cuáles son los puntos geográficos donde podrían generarse mayores conflictos en relación a la explotación de este mineral?

Las reservas se ubican fundamentalmente en el norte de nuestro país, y en ese sentido las comunidades indígenas y no indígenas que puedan estar en las áreas de influencia de las explotaciones, tienen que ser actores relevantes y fundamentales en el desarrollo de estos procesos de explotación. Este punto debe ser tempranamente incorporado como un antecedente importantísimo.

Esta comisión tiene como objetivo implementar medidas en el corto plazo, a más tardar en 2015, y considerando la gran potencialidad que entrega el litio para la economía chilena, siendo un mercado donde a pesar de tener una de las reservas más importantes no tenemos una participación mayoritaria como sí sucede en el caso del cobre, ¿cómo debe hacerse el proceso de licitación del litio?

Aquí hay una cuestión muy clave que discutir y de la cual tomar decisión. El marco jurídico que acompaña al litio hoy día establece en definitiva el carácter inconcesible del litio, o sea que no es susceptible de concesión. Ahora bien, no obstante que ése es su marco regulatorio general, de acuerdo a la Constitución existen cuatro vías para explotar comercialmente las sustancias que sean inconcesibles. Eso es hoy, y puede ser objeto de una modificación tanto Constitucional como legal, que es lo que deberá discutir la mesa. Pero hoy, de acuerdo a la ley, puede ejecutarse directamente esa explotación por el Estado. Esa es la primera vía. Una segunda vía es que puede explotarse por el Estado a través de sus empresas, como por ejemplo Codelco. Puede explotarse a través de Concesiones Administrativas o por medio de Contratos Especiales de Operación, que fue el caso de lo que pretendió hacer el gobierno del presidente Piñera fallidamente en esa licitación frustrada, que incluso ha tenido consecuencias en el orden penal. Entonces hay un cuadro de definiciones muy importantes. Pero además podemos hacer una segunda afirmación, respecto a que podría ser industria incipiente sólo de carácter extractiva, sin ningún valor agregado. Entonces acá también hay un tema muy importante, que es el cómo vamos a visualizar el desarrollo de una explotación del litio. ¿Sólo en el área extractiva, es decir sacarlo y venderlo? O bien si seremos capaces de plantearnos el desarrollo de una sofisticación en términos de nuestra exportación.

Esto abre la pregunta de si básicamente se debe replicar la política que se ha tenido con el cobre, que si bien es el sueldo de Chile, nosotros no lo explotamos ni procesamos directamente, salvo a través de la minoritaria participación de Codelco…

Por eso es que en esta Comisión que ha constituido la Presidenta, uno de los temas que debe formar parte de la discusión es qué tipo de prospectiva le damos al litio. Por una parte está la extracción, que es lo primero, pero acto seguido, creo que el país debe plantearse la potencialidad de generar un valor agregado, sofisticar nuestra exportación en relación al litio. Tenemos la competencia, las capacidades, estamos en condiciones, y creo que es un desafío que le debemos a nuestra gente. Esto lo que en definitiva significa es mayores ingresos a las arcas fiscales para poder sostener una mejora para las condiciones de vida de la población. Finalmente ese es el objetivo.

Tomando en consideración que con vecinos como Bolivia y Argentina compartimos un enorme potencial conjunto en reservas de litio, en Bolivia por ejemplo se emprendió el camino de la industrialización del litio a través de la Corporación Estatal Minera, ¿ese debiese ser el camino por el que cual tendría que ir Chile para agregar valor?

Como decía hace un momento, Chile dispone de cuatro mecanismos hoy día, sin modificar la Constitución y la ley, y dos de ellos dicen relación directamente con el Estado. Uno es ejecutarlo directamente a través del Estado o bien a través de sus empresas. Chile tiene una empresa minera gigantesca, poderosa, importante y que esperamos que así siga siéndolo, como es Codelco. Hoy día, por ejemplo, existe plena posibilidad sin mover una coma de la Constitución y las leyes para que Codelco pudiera ser un potencial explotador de litio.

Claro, pero hasta el momento no tiene una participación importante en el tema.

Por eso mi opinión es que existe esta posibilidad y quisiera aportar con eso en la comisión a la que se me ha invitado, e insisto en que se puede sin modificar una coma de la Constitución y las leyes.

Eso podría acelerar la explotación pero ¿cree que deba estar sólo en manos del Estado la explotación del litio?

Esta es una definición estratégica donde desde luego pueden haber múltiples miradas. En mi opinión, y considerando que hoy día el porcentaje de litio que nosotros exportamos está en manos de una empresa privada (SQM), de lo que estamos hablando es qué hacemos respecto de aquel litio que no está siendo explotado, y yo no veo objeción alguna, desde ningún punto de vista, para que el Estado directamente, o a través de Codelco, se aboque a una tarea de interés nacional como el de generar mayores recursos para nuestras arcas fiscales, que necesitan recursos para la salud o para la vivienda, en un país marcado por una profunda desigualdad. Desde mi perspectiva, no hay ningún inconveniente ni razón que justifique la exclusión del Estado o de sus empresas para la explotación del litio. Todo lo contrario. Creo que es el momento de acometer una tarea de ese orden.

¿Cree que existe en consenso político, sobre todo en la derecha, para que se allanen a la posibilidad de abrir un espacio para la participación estatal en esta materia?

Lo que ocurra con sectores que no tengan una vocación en el orden de la participación del Estado, y que férreamente propicien el rol subsidiario del Estado, es decir que sólo se actúe cuando el sector privado no pueda, hoy día tiene una limitación en el orden constitucional y legal. Y es que Chile, en su marco jurídico, contempla el que sea el Estado un actor que puede ejercer su papel sin limitaciones en la explotación del litio. Por lo tanto, independientemente de las posturas ideológicas que se tengan, nuestro marco regulatorio hoy permite que el Estado pueda explotar directamente el litio, que es la gran empresa chilena.