Japón inicia este martes el polémico programa de caza de ballenas con fines científicos en la Antártica. Se trata de un proyecto que está en tela de juicio porque la Corte Internacional de Justicia (CIJ) lo prohibió en 2014.

La Agencia de Pesca nipona dio autorización para que la flota dependiente del Instituto de Investigación de Cetáceos zarpe el 1 de diciembre desde territorio oriental.

Cabe destacar que esa flota tiene permiso para capturar un máximo de 333 ejemplares de rorcual aliblanco, informa Emol.

El veredicto del CIJ en 2014 le exigió a Tokio que revocara los permisos para su campaña antártica si no reducía en dos tercios el volumen de capturas hasta dejarlo en torno a esa cifra.

El programa se desarrollará desde diciembre hasta el próximo mes de marzo.

Japón, que firmó la moratoria total de las capturas con fines comerciales de ballenas que entró en vigor en 1986, emprendió al año siguiente programas de capturas científicas defendiendo que están amparadas por el artículo VIII de la Convención de 1946 de la Comisión Ballenera Internacional (CBI).

Pero, no quita que estos programas han sido ampliamente criticados por muchos países, que los consideran pesca comercial encubierta, dado que la carne de los especímenes capturados y estudiados se vende después.

El otro programa que Japón mantiene en vigor se desarrolla en el Pacífico Norte.