Esta semana Endesa Chile anunció la devolución de los derechos de aprovechamiento de agua asociados a 5 proyectos hidroeléctricos debido a su inviabilidad socioeconómica. Entre éstos destacan la central Futaleufú (1.330 MW) y Puelo (750 MW).

Ante la noticia, se especuló que la empresa podría seguir el mismo camino con los derechos de agua del polémico proyecto HidroAysén. No obstante, pese a que el proyecto hoy no forma parte de la cartera de proyectos de Endesa Chile, desde la administración no tienen contemplado en el corto plazo devolver los derechos de aguas asociadas a la iniciativa.

En declaraciones recogidas por El Pulso, el nuevo gerente general de Enersis -holding que controla Endesa-, Nicola Cotugno, señaló que la renuncia de dichos derechos asociados al mega proyecto hidroeléctrico de 2.750 MW aún está en evaluación, por el momento no está dentro de los planes.

“No, eso no”, dijo al ser consultado de si devolverán en el inmediato los derechos del proyecto hidroeléctrico, pero posteriormente aclaró que “entiendo que Endesa Chile no ha tomado su decisión”.

Esta incógnita se da pese a que su filial pagó este año sobre $2.200 millones por concepto de pago de patentes por no uso. La cifra además es creciente en el tiempo, lo que hará que en el futuro se multiplique.

HidroAysén tiene derechos por 650 mil litros por segundo en el Río Pascua y más de un millón de litros en el Río Baker y en 2015 pagó sobre $2.200 millones por no uso.

Por su parte Jorge Atton, director independiente de la generadora controlada por Enel, declaró a El Mercurio que “Chile está en un punto de inflexión estratégico respecto de la generación hidroeléctrica. Hay mayor competencia, porque las energías renovables no convencionales, ERNC, que se adjudicaron más del 50% de la electricidad subastada en la última licitación, cambiaron el modelo”. Destacando que los grandes proyectos “ya no tienen asidero desde el punto de vista económico y menos técnico por sus altos costos, a lo que se suma el impacto medioambiental y la oposición de la sociedad a las grandes hidroeléctricas”.

Ante este escenario, explicó que lo que tiene que hacer la compañía es readecuar su estrategia, considerando, además, eventuales cambios por modificaciones a la norma que rigen los derechos de agua.