Un nuevo estudio determinó que más del 90 por ciento de los nuevos proyectos hidroeléctricos a desarrollar en Canadá aumentarán considerablemente las concentraciones de metilmercurio en las redes alimenticias de comunidades indígenas.

El estudio, a cargo de investigadores de la Universidad de Harvard, utilizó factores como el carbono del suelo y el diseño del yacimiento para pronosticar aumentos de metilmercurio para 22 embalses hidroeléctricos bajo consideración o construcción en Canadá.

La investigación, publicada en la revista científica Environmental Science & Technology, prevé impactos potenciales en la salud humana de los proyectos hidroeléctricos proyectados e identifica las áreas donde los esfuerzos de mitigación, como la remoción de la capa superior del suelo antes de las inundaciones, serían de gran ayuda.

En declaraciones a SicenceDaily, Elsie Sunderland, autora principal del estudio y profesora asociada al departamento de Ciencias Ambientales e Ingeniería en Harvard, señaló que “Los impactos humanos y ecológicos asociados con el aumento de las exposiciones al metilmercurio provocada por las inundaciones de los proyectos hidroeléctricos sólo se han entendido retrospectivamente, después de producido el daño”. Añadiendo que “Este documento establece un marco prospectivo para la predicción de los impactos de proyectos de desarrollo hidroeléctrico sobre comunidades locales”.

Sunderland y su equipo trabajaron desde 2012 analizando tres comunidades cercanas a la instalación hidroeléctrica de Muskrat Falls en Labrador (río Churchill), llevando a cabo una investigación multidimensional sobre cómo el metilmercurio se acumula en el ecosistema y cómo puede afectar a las comunidades que dependen del ecosistema para obtener alimentos y recursos.

De acuerdo a los investigadores, la construcción de represas para proyectos hidroeléctricos provoca la inundación de terrenos, lo que a su vez deriva en la conversión microbiana del mercurio natural de los suelos en potente metilmercurio.  Tras en análisis de los datos, el estudio determinó que la exposición promedio a la toxina por parte de la población se duplicará después de que la zona de aguas arriba se inunde.

El metilmercurio es un catión organometálico neurotóxico capaz de concentrarse en el organismo y concentrarse así mismo en las cadenas alimentarias. Las mujeres embarazadas y los niños están especialmente expuestos a los efectos del metilmercurio en la salud.

En el caso canadiense, esto hace que la toxina sea especialmente peligrosa para las comunidades indígenas que viven cerca de proyectos hidroeléctricos, ya que estos tienden a tener dietas ricas en peces locales, aves y mamíferos marinos.

De acuerdo a Sunderland, la investigación sugiere que los proyectos hidroeléctricos deben ser sometidos a una estricta y cuidadosa selección del sitio a utilizar, además de de incluir medidas de mitigación como la eliminación de la capa superficial del suelo que proporciona el sustrato para la metilación del mercurio.