El extractivismo minero es reconocido mundialmente como una actividad económica que presenta grandes impactos ambientales en los ecosistemas. Algunos de ellos corresponden a la pérdida de biodiversidad, contaminación del suelo y aguas, intervención de cursos de agua y glaciares y contaminación de zonas habitadas con desechos tóxicos asociados a relaves mineros.

Ante esta situación, en mayo pasado la Cámara de Diputados aprobó la creación de una comisión investigadora, encargada de indagar los actos de los ministerios y servicios públicos que tengan competencia en materia de fiscalización y revisión del estado actual de los glaciares y cuencas hidrográficas en nuestro país, además de los actos de aquellos órganos que tengan competencia en materia de protección y prevención de la afectación de salares en Chile.

Tras cinco meses de trabajo, la comisión investigadora, concluyo que la “nula” fiscalización realizada por el Ministerio del Medio Ambiente ha permitido a las mineras actuar “con total impunidad” dañando “gravemente” los glaciares y cuencas hidrográficas del territorio nacional.

Como consigna Emol, los diputados miembros de comisión aseguraron que evidenciaron una “lata precariedad en materia medioambiental y la nula respuesta del Estado frente al uso y abuso del agua como elemento esencial para el trabajo de extracción de empresas mineras”.

“En general la actitud de determinadas autoridades estatales ha sido débil en algunos casos negligentes, para hacer uso de sus facultades. El Ministerio no siempre ha actuado con la debida prolijidad, coordinación y actitud decidida y comprometida en la cautela del patrimonio ambiental”, señalaron los parlamentarios.

En el caso de los Salares, se determinó que las grandes empresas mineras de cobre, oro y litio, han actuado prácticamente en impunidad en lo que se refiere al uso del agua disponible en salares y glaciares, sin que ninguno de los estamentos del Estado destinados al control y fiscalización de estos recursos, hayan establecido sanciones concretas.

Los casos más dramáticos se encuentran, precisamente, en los glaciares cercanos a las grandes faenas mineras: Pascualama de Barrick Gold; Pelambres de Antofagasta Minerals; Los Bronces de AngloAmerican; y la División Andina de Codelco.

En ese contexto, la instancia puso en cuestión la utilidad del Consejo de Ministros para la Sustentabilidad como órgano responsable de aprobar los principales proyectos que pudieran poner en peligro el ecosistema y pide al Ejecutivo iniciar un camino que busque nuevas atribuciones para esta instancia, que incluyan una modificación a su integración.