Un grupo internacional de científicos ha puesto en marcha un proyecto para poner en valor las iniciativas positivas que se están desarrollando en el mundo con espíritu innovador, colaborativo y sostenible.

Durante los últimos dos años, los investigadores han reuniendo ejemplos de iniciativas positivas impulsadas por diversos tipos de comunidades locales a lo largo de todo el mundo, con el objetivo de dotar de base científica al optimismo medioambiental y construir creativamente escenarios de futuros más sostenibles y justos.

En un artículo publicado en Frontiers in Ecology, los autores de la investigación señalaron que enfatizar los elementos esperanzadores de las iniciativas analizadas les permitirá entender los valores y características que constituyen el “buen antropoceno”, así como ayudará a determinar los procesos que conducen a la aparición y crecimiento de iniciativas que cambian las relaciones humano-ambientales.

A través del sitio web del proyecto Good Anthropocene, organizaciones de todo el mundo implicadas en iniciativas sostenibles y participativas pueden integrarse y formar parte de la investigación.

Hasta la fecha, el equipo de trabajo ha analizado 100 de las más de 500 iniciativas que han sido incorporadas al mapa interactivo del proyecto. Desde Chile se ha unido el proyecto de la Agrupación comunitaria de Atrapanieblas de Chañaral, el cual, a través de los denominados atrapanieblas, recoge el agua de las gotas microscópicas de la camanchaca costera en el cerro Falda Verde, a cuatro kilómetros de Chañaral en Región de Atacama.

De acuerdo a lo señalado por la Universidad McGill, los investigadores ya han identificado seis campos de acción en torno a los cuales se focalizan los proyectos analizados y que pueden constituir los pilares de un profundo cambio social:

Agroecología. Los proyectos integrados en este epígrafe adoptan por lo general enfoques socio-ecológicos para la mejora de los campos de cultivo. Un ejemplo es Satoyama, una iniciativa japonesa para la colaboración entre comunidades urbanas y rurales destinada a incorporar la biodiversidad a las actividades productivas.

Urbanismo ecológico. Esta categoría engloba a los proyectos que se centran en la mejora de la habitabilidad de las zonas urbanas. Un ejemplo, Highline Park, en la ciudad de Nueva York , que usa líneas de ferrocarril abandonadas para crear espacios urbanos en los que el arte, la educación y la recreación se cruzan y se hacen accesibles a todos.

Conocimiento futuro. Abarca proyectos que enfatizan los nuevos conocimientos y la educación para transformar las sociedades locales. Un ejemplo es Greenmatter, un programa Sudafricano que proporcionar habilidades a nivel de postgrado para la conservación de la biodiversidad.

Transformación Urbana. En este concepto se engloban  proyectos destinados a crear nuevos tipos de interacciones socio-ecológicos en el espacio urbano. Un ejemplo es Sukhomajri pueblo del Himalaya que se hizo famoso en la década de 1980 por la forma en que habían utilizado sus bosques y agua para su beneficio.

Futuros Justos. Son proyectos tienen como objetivo crear oportunidades para la toma de decisiones más equitativa. Un ejemplo es Lüneburg 2030+,  el proyecto de futuro de esta ciudad alemana que tiene por objeto convertirla en un lugar más sostenible, habitable y justo.

Futuro Sostenible. Abarca a los movimientos sociales que persiguen construir futuros más justos y sostenibles. Un ejemplo es Granja Hack, proyecto en el que los agricultores usan Internet para compartir nuevas ideas acerca de la producción de alimentos y herramientas para mejorar la agricultura sostenible y la economía rural.