El Salar de Atacama está compuesto por uno de los yacimientos más importante de litio en el mundo. Hoy este se encuentra explotado por intereses privados, en mérito de contratos firmados el año 1995 entre Corfo y SQM, los cuales hasta el día de hoy no han sido objeto de ningún tipo de control por parte del Estado de Chile.

Sin embargo, la vinculación de la empresa, ligada a Julio Ponce Lerou, con el financiamiento irregular de la política y las dudosas prácticas en la venta y comercialización de este metal alcalino, generaron un encarnizado conflicto que enfrenta hace más de dos años a Corfo y SQM en torno a los contratos de arriendo de las pertenencias mineras.

Las razones de Corfo para poner término anticipado al contrato con la minera no metálica son diversas, ya que acusan una serie de incumplimientos contractuales a SQM, que irían en directo perjuicio del Estado.

Esta postura fue respaldada por la Comisión investigadora del litio de la Cámara de Diputados, que el pasado 29 de noviembre aprobó un lapidario informe contra SQM y los órganos estatales a cargo de fiscalizar los contratos y las operaciones de la empresa.

De acuerdo al informe, “constituyen hechos públicos y notorios las acciones acometidas por SQM desde el año 2009 a través de la simulación de contratos, la celebración de contratos irrelevantes o insignificantes, y el uso de facturas o boletas ideológicamente falsas, todas maniobras destinadas a ocultar la transferencia de millones de dólares para el financiamiento de campañas políticas y granjearse, de paso, descuentos ilícitos a sus obligaciones tributarias en perjuicio del Fisco de Chile”.

Ante esta situación, la diputada radical Marcela Hernando señaló a El Mercurio de Calama que “esperamos que los tribunales terminen por devolverle los salares a Chile”.

Añadiendo que la base para solucionar el conflicto es comenzar a planificar el futuro, desarrollando un plan que implique tecnología e innovación. “Tenemos tremendas ventajas en comparación a otros países. Las reservas de litio que tenemos, se encuentran disueltas en agua, por lo tanto es llegar y sacarlo porque está ahí. En otros países deben invertir. Por ejemplo, en Australia y Canadá llevan varios años invirtiendo en tecnología, para poder separarlo de la roca. Para ellos es difícil extraerlo”

Para la parlamentaría el problema es que como país no tuvimos una política previsora ni de planificación a largo plazo. “Hoy que es la oportunidad del litio nos pilla sin preparación. Nunca hemos desarrollado como país tecnología e innovación. El litio es la solución para almacenar la energía que es tan necesaria”.