El año 2015 un informe del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) alertaba sobre la situación hídrica y la vulneración de los derechos fundamentales de los habitantes de Petorca. El documento establece que la escasez de agua no solo estaría asociada al fenómeno de la sequía, sino que también a las actividades empresariales de la zona, especialmente el uso de los suelos en el intenso cultivo de paltos y cítricos.

Esta situación había sido expuesta en varias ocasiones por el Movimiento de Defensa por el Acceso al Agua, la Tierra y la Protección del Medio Ambiente (Modatima) mediante su secretario general Rodrigo Mundaca, quien incluso contribuyó en que los compradores daneses dejaran de adquirir paltas chilenas en vista del atropello a los residentes de la zona.

Ante esto, y luego de haber dado declaraciones respecto al tema de la supuesta usurpación de aguas al medio danés Danwatch, Mundaca fue amenazado de muerte. Verónica Vilches, compañera del dirigente en Modatima, también recibió amedrentamientos. Sin embargo, el hecho fue desestimado por la justicia y no se investigó, a pesar de que organizaciones como la Defensoría Popular y Amnistía Internacional lo exigían.

“Hemos recolectado más de 30 mil firmas de personas alrededor del mundo que se indignan por las amenazas que el Modatima ha recibido por denunciar una situación de escasez y manejo público del agua en la región de Petorca”, indica la encargada de campañas de Amnistía Internacional para las Americas, Marianne Bertrand.

Finalmente, y luego de presiones de estas instituciones y la defensa de los activistas, representada por Rodrigo Román, se fijó el 25 de enero del 2018 como fecha para que los ambientalistas presenten sus declaraciones ante la Fiscalía de La Ligua.

En esta instancia, los objetivos son visibilizar y denunciar dos problemáticas: las amenazas de muerte y la posible usurpación de aguas en la zona de Petorca. Esta acusaciones son conocidas, pero por primera vez la justicia ha accedido a tomar antecedentes del caso.

A pesar de que serán escuchados por la fiscalía, el dirigente declaró que no espera nada de la justicia, puesto que ésta “nunca ha hecho nada a favor de las comunidades que privadas de aguas tienen que vivir en condiciones bastante indignas”. Igualmente, mira con recelo al juez a cargo del caso, ya que en 2015 ante una denuncia similar, el profesional “cerró la causa simple y llanamente” sin escuchar a los patrocinadores, según el activista.

“Esperamos que se investigue dentro del marco de la legalidad. Aprovecharemos por vez primera de plantear, ya que nunca antes nos ha recibido, que efectivamente se debe investigar lo acusado por la comunidad”, indica Román. A esto se suma Bertrand, indicando que: “sólo nos queda llamar a la fiscalía a que luche contra la impunidad e investigue cuidadosamente las denuncias”.

Acallar la lucha con amenazas

Han pasado ocho meses desde que Mundaca recibió las amenazas de muerte. Hoy declara que luego de esto su vida cambió bastante. “Tuve que adaptarme a algunas medidas de resguardo. Medidas mínimas de seguridad como no estar solo, avisar siempre donde iba o tratar de no tener patrones de rutina para no ser predecible”, cuenta.

Por su parte, Verónica Vilches sinceró que el asunto la hace sentir “triste y menoscabada”. “Ha habido cero apoyo de parte de las instituciones. No le dan crédito a los dirigentes que luchamos por el agua para la gente”, reclama.

Si bien los dirigentes tienen una tesis de desde dónde pueden provenir las amenazas, plantean que la tarea de dilucidarlo no les corresponde a ellos. “La verdad es que creo que las amenazas se han dado en un espacio de absoluta impunidad”, critica Mundaca.

Por su parte, anteriormente Rodrigo Román, abogado defensor, recordó en Radio UChile que no es primera vez que el dirigente sufre situaciones violentas. Hace casi tres años fue agredido por la espalda en medio de una marcha por el medioambiente, lo que le causó graves contusiones en su cabeza.

Petorca sigue sufriendo

En la actualidad, Petorca y otras 13 comunas de la V Región se mantienen en situación de emergencia hídrica. Las denuncias de robo de agua y las precarias condiciones de vida de los habitantes de la zona datan de varios años. Sin embargo, según los dirigentes locales, la situación no ha cambiado.

A la izquierda: Ríos secos en Petorca / A la derecha: Grandes plantaciones de paltos

Para magnificar el panorama, Mundaca plantea que en las condiciones actuales, la comunidad “recibe agua en camiones, se bañan por presas y en situaciones de aguda escasez de agua han tenido que hacer sus necesidades en bolsas de plástico”, acusa.

“Hoy los empresarios siguen plantando paltos. Plantan frutales de exportación ante una situación que es completamente un contrasentido. El estado declara la provincia de Petorca como zona de emergencia por sequía y grandes empresarios vinculados a los delitos de robo de agua hoy siguen desmontando flora y fauna nativa para continuar plantando paltos”, cuenta el secretario general de Modatima.

Para Vilches, el estado ni la justicia parecen no ser aliados en la recuperación de derechos fundamentales. Ante esto, plantea que saben que a la éstos “no les importa nada lo que pase con la gente. Siempre van a defender y prosperar que no les falte agua los capitalistas”.

Finalmente, Mundaca expone una dura critica: “a mi juicio la desigualdad en Chile se encuentra edificada sobre las bases de la transformación masiva de bienes naturales comunes en capital monetario, en capital financiero. El agua y la tierra son reflejos nítidos de ello”.