En la ciudad de Mexicali se está construyendo una enorme cervecera. El proyecto se ubicará en una zona ya seca y donde los campesinos que la habitan temen que la industria absorba lo poco que queda de agua para hacer cerveza y exportarla a los Estados Unidos.

La cervecera se levanta gracias a un acuerdo entre el Gobierno del Estado mexicano de Baja California y Constellation Brands, la tercera mayor cervecera de Estados Unidos.

La polémica iniciativa ha desatado las críticas de los agricutores de la zona. “Manejan el agua como si fuera un botín que se reparten entre ellos”, dijo Carmelo Gallegos al diario The Guardian. Los afectados, entre los que también hay los residentes locales, se han reunido en el movimiento Mexicali Resiste, que ya el año pasado, convocó a miles de personas en manifestaciones frente a las oficinas del Gobierno estatal y bloquearon la llegada de material al lugar donde se construirá la planta.

Recientemente, los disturbios han vuelto a estallar después de que la policía antidisturbios y los guardias de seguridad privada se enfrentaran con unos manifestantes que habían bloqueado la construcción de una nueva tubería de agua para la fábrica.

Por su parte, Constellation Brands niega que sus cerveceras sean una amenaza para los recursos hídricos, y argumenta que la planta en Mexicali será sostenible y se está construyendo con los permisos y el apoyo del gobierno de la ciudad y del Estado.

Desde que hace 25 años se firmó el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta) entre México, Estados Unidos y Canadá, los fabricantes extranjeros se instalaron en Baja California, provocando la expansión de ciudades fronterizas como Tijuana y Mexicali. Una expansión que creció aún más a partir de 2010, cuando México superó a Holanda para convertirse en el mayor exportador mundial de cerveza.

Está previsto que la nueva planta entre en producción en 2019, con casi cuatro millones de botellas de cerveza envasadas al día. Entre las marcas están Corona, Modelo y Pacífico. Constellation Brands no es la única cervecera que se expande por esas tierras. Heineken, dueña de marcas mexicanas como Sol, Tecate y Bohemia, ya anunció sus planes de expandir su cervecera de Tecate, que también requeriría agua del área de Mexicali.