“Te Cuido La Bici” es un servicio que ya lleva ocho años ofreciendo estacionamientos custodiados de bicicletas de manera gratuita y que funciona en eventos de todo tipo, habilitando puntos transitorios que reciben desde seis hasta 500 bicis simultáneas. Esto con el propósito de ofrecer una solución práctica y al mismo tiempo fomentar su uso como medio de transporte, para así contribuir a la descongestión de los espacios y a disminuir la huella de carbono.

El proyecto nació en 2011, cuando sus fundadores Ema Loyola (ingeniero comercial) y Sebastián Saldaña (diseñador) identificaron un problema transversal a toda la comunidad ciclista, que ha ido creciendo con el paso de los años en Santiago: la falta de espacios seguros donde dejar las bicicletas, sobretodo en contextos distintos a los estudios y el trabajo.

Al principio comenzaron con una versión piloto en la casa de Sebastián, cerca del Estadio Nacional, donde habilitaron su patio como estacionamiento y cobraban mil pesos, y de a poco fueron convocando interesados. Así, desde los diez clientes del comienzo, en un año y medio pasaron a recibir hasta cien bicicletas en una sola fecha, gracias a la difusión boca a boca y el apoyo recibido por parte de distintas agrupaciones ciclistas.

Actualmente son más de 20 personas las que participan en el servicio, en el que duran más de dos años y medio en promedio. Además, sus servicios han sido incorporados en instancias como festivales (Lollapalooza y fiiS), exposiciones y ferias, que comprenden la importancia del uso y fomento de este vehículo como medio, especialmente dados los índices de contaminación que cada año enfrenta Santiago.

Terminamos la jornada! Agradecemos a @fiisorg, a @labgobcl por confiar nuevamente en nuestro trabajo, y sobretodo a…

Publicado por Te Cuido La Bici en viernes, 8 de diciembre de 2017

En conversación con el Desconcierto, Sebastián Saldaña, uno de sus fundadores y socio actual, destacó la importancia de la bicicleta y también la importancia de que se realicen más iniciativas que promuevan su uso, como talleres, charlas y cursos.

¿Cómo ves que está el uso de la bicicleta en Chile?
–En general hemos visto, en los últimos 10 años, un aumento sostenido del uso de la bicicleta como medio de transporte. Llevamos en promedio 8 años de pedaleo diario, y hemos sido testigos de cómo mientras más bicis se ven en la calle, más seguro se hace pedalear. Esto permite que más personas la elijan para moverse en el día a día, independiente de si sus motivaciones son económicas, sociales, ecológicas, etc. En Chile, la bici está de moda y su uso se ha sacudido varios estigmas, entre ellos el ser vista como “cosa de niños”, “un juguete”, o un “no te alcanza para un auto”. Si bien vivimos en Santiago y esto podemos constatarlo en el día a día, gracias a los comentarios e historias que nos llegan desde distintas ciudades, la sensación general es que en Chile se ha abierto a este medio.

–¿Cómo crees que ha recibido la gente este tipo de iniciativas?
–Nos llama mucho la atención la efusividad y agradecimiento con la que los ciclistas llegan a nuestros puntos de custodia. Estamos conscientes que entregamos un servicio que es una necesidad para quien pedalea todos los días, pero también ha sido parte de una serie de medidas que acercan y facilitan el pedaleo, y motivando a personas que no lo hacen comúnmente. Creemos que eso es uno de los valores más grandes, y por lo que se agradecen espacios así. Asimismo, la recepción del público en general ha sido igualmente buena, ya que se comprende que el servicio permite generar menos impacto en los alrededores, transporte público y tráfico.

¿Qué otras iniciativas crees que son necesarias para fomentar el uso de la bici?
–Ante todo, creemos que la educación vial es de suma importancia, tanto como para incentivar el uso de la bici, como para mejorar la convivencia entre los distintos actores del tráfico. Talleres, charlas y cursos, con la participación de automovilistas, peatones y ciclistas, serán siempre una buena idea. Asimismo, conocer la mecánica de tu medio de transporte ayuda a la seguridad con la que te desplazas (en el caso de la bici, reparar problemas de trayecto es generalmente rápido y económico). Por cierto, la infraestructura también aporta a sumar más ciclistas: estacionamientos, accesos, ciclovías (siempre que estén dentro de las normativas planteadas por el MINVU: amplias, por la calle, etc. Por último, cursos, cualquier medio que facilite el acceso a la información que te permita aprender, de manera crítica, a pedalear, moverte por la ciudad, encadenar tu bicicleta, o reconocer y utilizar de manera correcta los elementos básicos de seguridad, ayuda a que se masifique la bici.