En Quintero y Puchuncaví, según un reciente informe del Colegio Médico, se “respira arsénico en concentraciones que superan ampliamente el máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud”.

Así lo afirmó Juanita Fernández, representante del departamento de medio ambiente y biodiversidad. El principal foco de la crítica según los expertos son las plantas termoeléctricas de carbón, además de la elaboración, por parte de las autoridades, de un plan de descontaminación.

El nivel de arsénico encontrado en Puchuncaví es de alrededor de 805 ppm mg/kg, un 40% más del mínimo recomendado según la norma alemana.

Según el Colegio Médico, la situación también se complejiza con el agua potable, que según ellos tiene una concentración de arsénico de 0,05 milímetro por litro, alejado del máximo de 0,01 que establece la OMS. “Estamos tomando agua cinco veces con más arsénico que lo recomendado“, criticó Fernández.

Sin embargo, la información generó una polémica inmediata en la zona, pues el seremi de Salud de la Región de Valparaíso, Francisco Álvarez, salió a negar los datos presentados por el Colegio Médico. “Se mantiene históricamente un programa de vigilancia sanitaria de agua potable, tanto a nivel urbano como rural, y hasta ahora no se ha demostrado excedencia en los parámetros del agua potable de la zona, y específicamente, tampoco en el agua para consumo del sector Quintero-Puchuncavi”, afirmó.

“Al muestreo rutinario, en octubre del año 2017, resolvimos realizar un muestreo a los APR de Quintero y Puchuncaví solo para determinar presencia de arsénico, cuyos análisis resultaron todos conforme a la norma”, dijo la autoridad a La Tercera.

Desde el Colegio Médico, en tanto, respondieron que no tienen certeza de de que ya se llegó a los 0,01 milímetros por litro, porque en 2016 se puso el plazo de 10 años para llegar a la norma requerida.

Desde el Ministerio de Salud, anunciaron la creación de una comisión de trabajo sobre las zonas saturadas y un monitoreo inmunológico a la población.

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