“Pamploneses, pamplonesas, iruindarras, ¡Viva San Fermín! ¡Gora San Fermin!” Así arrancaron este viernes las fiestas de los San Fermines celebradas en Pamplona, en la región de Navarra (España), con el tradicional Chupinazo. Sin embargo, en esta ocasión la celebración, que se alargará hasta el próximo día 13 y cuenta con más de 500 actos previstos, estará marcada por el desenlace del caso de la Manada, la violación múltiple que sufrió una mujer precisamente en estos actos en 2016.

El 7 de julio de aquel año cinco jóvenes autodenominados como “La Manada” violaron de manera grupal a una joven de 18 años, se grabaron mientras la agredían, y fueron acusados judicialmente por ello. El hecho de que fueran condenados por delito de abuso sexual y no por violación, y que el mes pasado fueran puestos en libertad provisional bajo fianza, a la espera de que se resuelva su sentencia y las respectivas apelaciones, generó la indignación del movimiento feminista español y de varios otros países.

De hecho, en la plaza Consistorial y el centro de la ciudad se mostraron afiches y lienzos de rechazo a La Manada: “Esta justicia es una mierda“, decía una. Este año el tema de la violación está en boca de todos, tanto locales como turistas.

Otra forma de visualizar el rechazo a la violencia sexual ha sido con el accesorio que en esta edición se sumó al tradicional vestuario blanco y rojo que impregna las calles en estas fechas: una chapita con una mano roja o lila que rechaza las actitudes machistas.

Además, la Municipalidad de Pamplona junto con varias agrupaciones feministas de la ciudad realizaron un video busca entregar un mensaje de empoderamiento y visibilizar el hecho de que las mujeres pueden disfrutar de la fiesta en libertad y sin miedo: “En fiestas NO todo vale”, “en fiestas también el NO sigue siendo NO”, dice el audiovisual.

Días antes del inicio de las fiestas, movimientos feministas de otras localidades de España propusieron a través de las redes sociales que las mujeres llevaran una polera negra el viernes 6 de julio, cuando se da inicio a la fiesta, para expresar su oposición y descontento con “La Manada”. Sin embargo, el martes, las feministas de Pamplona salieron a rechazar tajantemente la propuesta mediante un comunicado: “Año tras año trabajamos duramente para que los Sanfermines sean un espacio lo más seguro posible para las mujeres, libres de agresiones, poniendo en marcha campañas, renovando protocolos, reuniéndonos y tomando decisiones. […] Hay dinámicas coyunturales y muy oportunistas que en poco o en nada ayudan a la lucha por unas fiestas libres de agresiones y a las mujeres que sufren/viven agresiones o mujeres que han sufrido/han vivido agresiones”, reza el texto firmado por varios colectivos feministas de la zona.

Hoy, día del Chupinazo, no hubo rastro de poleras negras.

Posible entrada a prisión

Uno de los miembros de La Manada, Antonio Manuel Guerrero, el guardia civil acudió este jueves a declarar sobre el intento de renovación de su pasaporte el pasado 25 de junio, pese a que sobre él pesa una medida cautelar que le impide salir del territorio español.

Guerrero fue citado por la Audiencia Provincial de Navarra a petición de la Fiscalía, que solicitó su reingreso en prisión al apreciar riesgo de fuga por haber incumplido una de las medidas cautelares decretadas para su puesta en libertad provisional bajo fianza.