El metilcloroformo está prohibido en Chile desde el año 2015 y en varios países del mundo. Por eso es que nadie entiende por qué la sustancia apareció en el análisis que hizo la Seremi de Salud en Quintero, a raíz de la nube tóxica que llevó a más de 300 personas la hospital.

Se trata de un líquido volátil de alta toxicidad, que en contacto con los humanos puede deprimir el sistema nervioso central, afectando el miorcardio, el sistema circulatorio y cardiorespiratorio si es que es inhalado, además de producir mareos y vómitos.

Todos esos fueron síntomas que sufrieron los habitantes de Quintero y Puchuncaví.

El protocolo de Montreal prohibió definitivamente la difusión de la sustancia en el país y en 2015, año en que el Estado de Chile se adhirió al mismo, se informó a la ONU que el metilcloroformo ya no existía en el país. ¿Por qué está en Quintero?

“Ese producto no solo no debería estar en el aire, sino que no debería estar en el país”, afirmó el antropólogo Efrán Legaspi a T13.

A nivel industrial, su uso estaba relacionado a ser disolvente de aceites y desengrasante de metales o limpieza de cañerías. Apenas el gobierno culpó a Enap de la emanación de los gases tóxicos, la empresa estatal descartó la presencia de la sustancia en su planta de Quintero.

Oxiquim, la empresa termoeléctrica vinculada a la propia ministra de Medio Ambiente, descartó hace una semana manejar este tipo de sustancia, aunque un informe interno de la empresa confirma que, por lo menos hasta 2007, sí lo utilizaban. 

Sin embargo, la misma Oxiquim S.A. aparece en el registro público de quiminet.com como proveedor de Tricloroetano, el nombre químico del metilcloroformo.

Este año, en un informe que daba cuenta del cumplimiento del protocolo de Montreal, el propio Ministerio de Medio Ambiente aseguró que el metilcloroformo ya no se usaba en el país.