Escena

“Avalancha” o cuando Los contadores auditores se convierten al drama

Por: Jorge Letelier, periodista y crítico teatral | Publicado: 09.04.2021
“Avalancha” o cuando Los contadores auditores se convierten al drama Avalancha |
Juan Andrés Rivera, parte de la dupla creativa del montaje, cuenta que la obra surge de la necesidad de salirse de la zona de confort a través de la historia de un transformista (Gabriel Cañas) que en el escenario recuerda a su familia y amores, pero está marcado por una inevitable soledad. El actor, quien había demostrado sus dotes vocales en “Rapsodia Bohemia”, el musical sobre Freddy Mercury, se luce cantando viejos temas de Mari Trini y Ana Gabriel, entre otros.

Si hay una compañía teatral que no paró de trabajar en pandemia durante el 2020, esos fueron Los Contadores Auditores, como se les conoce a la dupla compuesta por Juan Andrés Rivera y Felipe Olivares. Llámenle privilegiados o de una capacidad inagotable para producir, el tema es que este conocido dúo teatral chileno rápidamente se adaptó al nuevo escenario online en todos los formatos que pudieron echarle mano.

Así fue con el colorido montaje familiar “El increíble traductómetro de la Dra. Melina Melinao” y un muy imaginativo uso de los fondos por zoom, o la telenovela pandémica “Buenas impresiones”. Siempre en el estilo de humor negro, toques pop y coqueteos kitsch del que han hecho un sello inconfundible por más de una década. Pero de repente, todo ese pasado extravagante y lúdico se termina para entrar a un nuevo territorio, el de Los contadores auditores versión drama.

“Estábamos muy cómodos en la comedia y esto lo tomamos como un desafío de probar un lenguaje distinto, entrar a zonas donde la comedia no entra o donde el foco está puesto en otra cosa, no en el ritmo”, advierte de entrada Felipe Olivares.

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El desafío creativo, pero además el ambiente general del teatro y del país, que no está para grandes comedias, hizo que ese giro natural hacia el drama fuera una evolución casi natural para el dúo. De esas y otras circunstancias nace “Avalancha”, un montaje audiovisual musical que Los contadores Auditores estrenaron este jueves en el ciclo online del Teatro Nescafé y que tendrá funciones por Puntoticket hasta este sábado.

Como dice la otra mitad del dúo, Juan Andrés Rivera, la obra surge de la necesidad de “salirse de nuestra zona de confort. Y porque además queríamos volver al teatro presencial, aunque sea más reducido”, cuenta.

“Avalancha” se originó luego de la suspensión de todas las actividades por la pandemia, en 2020. Ellos habían estrenado con la productora Cultura Capital dos telenovelas musicales, “Morir de amor” y “Vivo por ella”, y planeaban una tercera en el mismo estilo deudor del culebrón mexicano y con nutrido elenco. Pero luego de que la apertura sanitaria a fines del 2020 permitió soñar con el regreso al teatro presencial, la dupla, junto a Cultura Capital, pensó en un formato más reducido y un elenco pequeño. Y surgió la idea de hacerlo sobre el transformismo.

Comenzaron a ensayar en enero y el retroceso de fase impidió un estreno tradicional, pero no fue un problema para ellos. “Siempre el texto se ensayó con la posibilidad de que se grabara, porque uno no sabe qué pasará en estas situaciones”, explica Rivera. “Y también fue un alivio porque uno se puede preparar más para hacer una obra audiovisual, hicimos un story board plano a plano”, agrega.

Recuerdos en escena

«Avalancha» es la historia de un transformista (Gabriel Cañas) quien en el escenario recuerda a su familia y amores, pero está marcado por una inevitable soledad. El actor, quien había demostrado sus dotes vocales en “Rapsodia Bohemia”, el musical sobre Freddy Mercury, se luce cantando viejos temas de Mari Trini y Ana Gabriel, entre otros.

Si Los contadores Auditores nunca habían hecho drama, Gabriel Cañas nunca se había puesto tacos y peluca en el escenario. Aventura total.

¿Qué es lo más desafiante para ustedes de hacer drama?

Felipe Olivares: «Lo que más nos cuesta son las risas del público. En una edición pasada de la Muestra de Dramaturgia, habíamos dirigido un drama y lo que más nos chocaba era que el público no se reía, no sentíamos ese feedback instantáneo. Ese es el miedo más grande que me da, el silencio del público viendo la obra, como un vacío que me queda. Es un silencio que también se refleja en otras cosas.

-Juan Andrés Rivera: El silencio es algo que en este proyecto tuvimos que aceptarlo, quererlo, aferrarnos a él. Las comedias que escribimos tienen 50 páginas y terminan siendo de una hora y media, aprox., y son muy ‘pimponeadas’. Pero ‘Avalancha’ es una obra de 20 páginas y dura una hora. Es un tiempo distinto y una musicalidad distinta. Eso nos interesaba explorar, no el ‘pimponeo’ loco, sino cómo vive una obra, cómo vive de sus silencios.

El espectáculo transformista en Chile tiene luces y sombras: está la precariedad y marginalidad del circo Timoteo, y el glamour y brillo de lugares como Fausto y Búnker. ¿De qué lugares tomaron la inspiración?

J.A.R: ‘Avalancha’ es un personaje que proviene de un mundo precario como el Circo Timoteo, y sueña o vive una fantasía de un mundo más glamoroso. La metáfora de la obra es sobre las luces y sombras y de cómo es también Chile, un país que recurre mucho a evadir lo que está pasando, con el brillo, las apariencias, eso que nos define como sociedad. Nos fuimos dando cuenta en el camino que el transformismo habla del escenario más que del propio transformismo, de la fragilidad de cualquiera que se dedica a las artes escénicas. Por ese lado nos sentíamos que nos estábamos apropiando de un discurso más amplio. La obra no pretende que Cañas se convierta en el mejor transformista en Chile, sino que, de lo precario, lo pobre y lo triste que es, y cuando se encienden las luces, todo es brillo.

F.O.: Eso nos gusta mucho, como que tampoco hay tantas diferencias entre el Fausto o la Búnker con el Timoteo, y tampoco lo que uno hace y los vestuarios que hacen en el Teatro Municipal. Al final, terminamos todos haciendo la misma artesanía. El teatro es un trabajo muy artesanal. Estuvimos leyendo muchas tesis sobre el transformismo en el Chile de los 80’ y donde no había pelucas ni zapatos y era un trabajo hecho con ingenio y creatividad para resolver ciertos problemas, y eso nos parecía muy bonito porque es lo que nosotros también hacemos como diseñadores escénicos: tratar de solucionar problemas con lo que no hay.

Es inevitable pensar en la tragedia en torno a “Orquesta de señoritas” y la muerte de Tomás Vidiella. Su obra más recordada es justamente sobre transformismo, “Cabaret Bijoux”

J.A.R.: Tomás Vidiella falleció el día anterior al que íbamos a grabar. Fue bien terrible. Además, provocó cosas como de efecto dominó de personas que habían sido contactos de otros, actores que habían ido al estreno y que habían estado grabando con otros en las teleseries. Nosotros también la semana pasada nos habíamos testeado porque habíamos sido contacto del contacto. Entonces fue pasar primero de la histeria, luego a la pena y luego a la impotencia.

Avalancha (disponible en formato Video on Demand)

Ciclo Teatro Nescafé Online

8, 9 y 10 de abril, 21:00 horas.

Valores: $5.000 pesos (Comunidad) y $6.000 pesos (público general)

Venta: A través del sistema Ticketek.

Consultas: por escrito al Whatsapp +56 9 3387 2403 (lunes a viernes de 11:00 a 21:00 horas)

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