Una reunión denominada “Town Call” realizada el 8 de mayo de 2015, en la que se conectaron en línea las oficinas de Barrick en Santiago, Pascua (lado chileno del proyecto en la cordillera), Vallenar, y las oficinas en Alto del Carmen y San Juan (Argentina), con el Vicepresidente Senior Pascua Lama y Director Ejecutivo Barrick Chile hasta julio de 2015, Eduardo Flores Zelaya y el Director Ejecutivo de Pascua Lama hasta abril de 2018, Sergio Fuentes, develó que los ejecutivos más altos de la minera tenían ya en ese entonces claro conocimiento de que el proyecto Pascua Lama no podría cumplir las exigencias ambientales a las que se había comprometido.

Primero, recordemos. En marzo de este año la Corte Suprema dejó sin efecto la resolución del Tribunal Ambiental de Antofagasta que decretaba la clausura definitiva de Pascua Lama, por lo que el polémico proyecto minero está siendo nuevamente revisado por el Tribunal Ambiental de la región.

En ese contexto, la estrategia comunicacional de la minera ha sido “acotar la crisis a problemas de incumplimientos normativos y de construcción, en ningún caso de daño ambiental”, como su propio sitio web lo expone.

Pero, en contrapartida, gracias a estos audios, se puede ver que los altos ejecutivos en la intimidad de la empresa y alejados de toda estrategia comunicacional y jurídica son capaces de aceptar lo que las comunidades del Valle del Huasco vienen reclamando hace ya muchos años: que Barrick no cumplió sus compromisos ambientales, y lo que es peor, de manera dolosa, con plena conciencia.

Más específicamente, en términos del Monitoreo de Glaciares, las declaraciones dejan ver que los ejecutivos están conscientes de que estaban en riesgo de incumplir, por lo que los argumentos que se ventilan a nivel comunicacional y en los juicios ante los Tribunales respecto de que no hay incumplimiento ya que ha sido por fuerza mayor, parecen más bien un espurio intento de salvación.

Las declaraciones

Según lo expuesto por una de las asistentes a dicha llamada, el objetivo de la misma era “mantenernos a todos los más informados posible de las cosas importantes que van pasando en la Compañía y en esta oportunidad Eduardo nos va a contar un poco en que están los procesos sancionatorios con la SMA (…)”.

Tras dicha presentación, trascienden las siguientes e impactantes declaraciones realizadas por sus altos ejecutivos:

“Yo creo que nosotros fuimos bastante…, en ingles se dice running too fast, estábamos muy rápido moviéndonos  y había experimentos que se quedaron atrás, así de simple. Esa es la lección aprendida.” (Eduardo Flores Zelaya).

“No administramos la RCA. Así de simple. No hicimos la pega. Y evidentemente de no hacer la pega a llegar a hacerla hay recursos, hay gastos, hay procesos, hay cosas que hay que superar. Pero la RCA no fuimos capaces de administrarla y construir este proyecto administrando la RCA. Así de simple, las RCA, no solo una, todas. (Sergio Fuentes)

 “Hoy en día tenemos un levantamiento completo de cumplimiento de las RCA´s en término de qué estamos cumpliendo y qué no estamos cumpliendo. Y sabemos que hay algunos temas específicos y algunos compromisos que no somos capaces de cumplir así de simple. Por ejemplo el Monitoreo de Glaciares. Nosotros nos comprometimos a que íbamos a entregar un monitoreo diario de un sin número de variables, ese era el compromiso. Eso es imposible de cumplir, o sea, hay días en que no es posible accesar y poder tomar las medidas en las cuales estamos comprometidos. O sea y hace, no sé, más de un año que estamos tratando el proceso de poder ajustar este compromiso y con una propuesta nueva de monitoreo. Pero existen compromisos dentro de nuestras Resoluciones de Calificaciones Ambientales ¡Que no somos  capaces de cumplir! Y así como ese hay muchos más. Entonces tenemos que tener claro, y tal cual como lo presentamos, yo personalmente con Eduardo y Guillermo en Toronto. Mientras no hagamos ajustes a nuestros compromisos y el instrumento que sea, estamos en la condición de riesgo de incumplimiento y eso va a seguir. Esos incumplimientos que mostró Eduardo, en este nuevo proceso, no es que sean nuevo, son incumplimientos que han existido desde hace mucho tiempo y que para resolverlos algunos de ellos, hay que cambiar los compromisos. O sea, en algunos casos no existe solución a poder cumplir tal cual está escrito, (…) (Sergio Fuentes).

Luego el mismo Sergio Fuentes continua:

“Y tenemos que entender, y de algún modo hay que repetirlo, la labor de la Superintendencia no es modificar compromisos, la labor de la Superintendencia es una labor auditora; lee un compromiso y lo compara con la realidad, cumple o no cumple, es on/off, no es interpretar, ni ver agravantes o atenuantes, ve sí o no, se cumple o no se cumple y si no se cumple sanciona. Y hay otros compromisos que tampoco estamos cumpliendo y que no podemos cumplir, y algunos porque hay temas de recursos. Hay que interpretar que este compromiso es un compromiso durante la operación, durante la construcción, nosotros estamos en etapa de suspensión, entonces hay decisiones que tienen que ver con recursos asociados y con soluciones que requieren tiempo, ingeniería y demáses (…) (Sergio Fuentes).

“A ver esto, este tema… admite un número casi infinito de interpretaciones, por lo tanto insisto tal como dijo Eduardo, podemos especular en todo el espectro de volúmenes de plata, dinero, incluso con escenarios muchos más complejos que podría ser con estas dos… la revocación, o sea el espectro es sumamente abierto y casi discrecional de la Superintendencia, entonces hay que ser súper abiertos y hemos sido también super honestos con la administración superior o sea existen un sin número de temas en los que nosotros estamos en falta y que no es posible solucionar algunos de ellos y que requieren un trabajo mucho más allá y eh… existen riesgos que incluso están fuera de nuestro manejo, y existen posibilidades que pueden llegar a ser extremas si es que alguien interpreta esto de una manera “x”. O sea… insisto la Superintendencia del Medio Ambiente es casi como la… impuestos internos. Los niveles de apelación posible, son complicados, entonces hay interpretaciones que son, no es cierto, bastantes limitadas y, en algunos casos bastantes discrecionales” (Sergio Fuentes).

Estas declaraciones que se cuelan, toman gran relevancia en estos días ya que Segundo Tribunal Ambiental de Antofagasta se encuentra redactando el fallo que resolverá la reclamación de Barrick ante la Resolución de la Superintendencia del Medio Ambiente del 17 de enero del año pasado, que mandató el cierre del proyecto tras considerar gravísimas 5 sanciones de las más de 30 que fueron sancionadas.

Más grave aún se torna la situación cuando revisamos parte de la estrategia comunicacional de la empresa. Barrick tras el inicio del primer proceso sancionatorio contrato a la empresa de comunicación estratégica AZERTA durante los periodos mayo 2013 – abril 2014 y mayo 2014 y abril de 2015, por $427.921.380 cada periodo,  la cual dio como hoja de ruta lo siguiente:

Se puede ver claramente el mandato a denegar cualquier daño ambiental, sólo a hablar de incumplimientos normativos y de construcción. Cabe destacar que AZERTA es una de las empresas de asesorías empresariales más poderosas y cuenta entre sus clientes a Cencosud, Ultramar, Transelec, Coca Cola y al Grupo Costanera, y de la cual es socia y directora Cristina Bitar junto a Gonzalo Cordero y Felipe Edwards.