La Corte de Apelaciones de Copiapó ordenó suspender las clases en dos colegios de Copiapó debido a que se detectaron gases explosivos en sus instalaciones.

El tribunal acogió la orden de no innovar presentada por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH). La situación quedó al descubierto después de que la Superintendencia de Servicios Sanitarios informara la existencia de gases explosivos al interior de las instalaciones del Liceo Palomar y Escuela Las Brisas.

De esta manera, la Corte ordenó este miércoles “la inmediata suspensión de actividades escolares en los referidos establecimientos y hasta que la recurrida Ilustre Municipalidad de Copiapó acredite que tal situación ha sido superada y/o que no reviste una amenaza seria para quienes forman parte de dichas comunidades”.

Los problemas de malos olores y emanación de gases en la comuna comenzaron después del temporal que afectó a la región de Atacama en 2015. Tras este evento climático  “varios sectores de la ciudad evidenciaron presencia de gas sulfhídrico en la infraestructura sanitaria interior de los inmuebles en que se emplazan determinados recintos educacionales, vulnerándose por omisión los derechos constitucionales a la vida y la integridad física y psíquica”, según determinó la Corte de Apelaciones el pasado 31 de diciembre.