El año que casi termina dejó un amplio registro de frases, decisiones y episodios que dan cuenta del problema que representa el machismo para la integridad de las mujeres en todo ámbito.

En Chile, donde la herencia patriarcal se hace sentir de la mano de la tradición y las violencias naturalizadas, cada día parece una nueva oportunidad para que el machismo salga a relucir al espacio público. En este escenario, las mujeres y organizaciones feministas han cumplido un rol activo en la denuncia y visibilización de los casos, que ha tornado más potente la lucha por sus derechos y la ha ubicado dentro los temas más comentados en la opinión pública.

1. La violencia silenciada de Tea Time, Pablo Gálvez y el mundo de la música

A comienzos de julio, la joven Valentina Henríquez hizo públicas las agresiones y violencia que padeció durante su relación con Camilo Castaldi, más conocido como “Tea Time”, ex vocalista de Los Tetas.

“Me agarraba los brazos y me pegaba cabezazos o me escupía, también me tapaba la boca dejándome sin poder respirar y él encima mío, yo pensaba que iba a morir, me pegaba en la mandíbula muy fuerte porque yo lloraba y me decía ‘cállate perra'”, detalló Henríquez, quien recibió apoyo transversal, desde las organizaciones de mujeres y feministas, hasta el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género.

La denuncia -hoy en manos de la Fiscalía Centro Norte- implicó el primer destape de las lógicas violentas que muchas veces se invisibilizan en la escena musical, provocando también una amplia movilización en solidaridad con la joven. “Yo te creo, Valentina”, fue una de las consignas que acompañó una multitudinaria marcha.

Agencia UNO

Meses más tarde, el músico Pablo Gálvez fue denunciado por acoso sexual y la periodista Javiera Tapia sumó un reportaje en extenso sobre la violencia que viven mujeres dentro de la industria. En él, se especificaron nuevas denuncias contra Chai de Urban Monk, Germán Muñoz de Siempre llueve al Atardecer, el productor Alexis Casas-Cordero, Gonzalo García de Planeta No, el manager Cristián Figueroa, Ariel Díaz del Sello Piloto, el director de teatro Jimmy Valenzuela Rodríguez, Sebastián Silva de Piloto, entre otros, dejando al descubierto que no se trata de casos aislados.

También puedes leer: Machismo y violencia en la música: La impunidad que comienza a resquebrajarse

2. El “Club de Toby” del fútbol y el deporte

El deporte, en su definición más amplia y transversal, está hegemonizado por los hombres y la mayoría de ellos se empeñan en que ese orden permanezca así. El fútbol es una gran muestra de esta realidad y ofreció diversos episodios -en el ámbito local e internacional- que grafican el escenario: por ejemplo, la invisibilización de la que son víctimas las jugadoras de la Selección Chilena, cuyos encuentros no fueron transmitidos en televisión durante todo el 2017, pese al rol destacado de las futbolistas en el país y el extranjero.

Otro caso emblemático que acaparó atención mediática y despertó la molestia de las mujeres fue el fallido nombramiento de Paula Navarro como DT del primer equipo de Santiago Morning. La entrenadora estuvo cerca de hacer historia, en medio de las dudas de los hombres y jugadores del medio, pero logró ser incluida como ayudante del cuerpo técnico. “Esto es paso a paso, hay que tener paciencia”, consignó Navarro casi consolando a quienes la apoyaron y cuestionaron el machismo del club.

Además de la cosificación y el sexismo que dejó la cobertura de la Copa Confederaciones, las hinchas han comenzado a exigir un trato igualitario por parte de sus pares, dirigentes y jugadores de los clubes de fútbol. Además, otros deportes también dieron cuenta del ninguneo fácil a las deportistas que son mujeres: John McEnroe se atrevió a cuestionar el éxito de Serena Williams, a pesar de que ningún otro tenista ha ganado más títulos del Gran Slam que ella ni ha sido número 1 por más tiempo: “Si ella jugara en el circuito de hombres sería como la 700 en el mundo”, opinó.

Del mismo modo, la pesista María Fernanda Valdés, elegida como la deportista del año en Chile, denunció el acoso de sus pares en el hotel del Centro de Alto Rendimiento (CAR), cuando le escribieron insultos en alusión a su peso y otros improperios en su auto.

También puedes leer: Las mil batallas de la Selección Chilena de fútbol femenino y Te tuvieron miedo, Paula Navarro.

3.”Violación común y corriente” y otras blasfemias del debate por ley de aborto en 3 causales

El debate por la despenalización de aborto en tres causales dejó una amplia colección de frases cargadas del peor machismo, que fueron seguidas con impacto por las mujeres chilenas: “Les voy a mostrar cuál es el círculo de la impunidad de la violación. Cuando se trata de una mujer mayor de 18 años, la ley establece que ella no está obligada a denunciar para una violación común y corriente, me refiero a una violación normal, quiero decir dramática, pero dentro de la legislación que se realiza en forma permanente“, fue una de las frases para el olvido que dejó el senador Alberto Espina (RN).

Por su parte, la presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe argumentó en contra de la causal de violación, argumentando que “estamos hablando de un ser humano que está sano y que por haber sido concebido por un delincuente no le damos la posibilidad de nacer. Eso es tremendamente discriminador”.

El debate sumó otras ideas que menosprecian y violentan a las mujeres, como la celebración de Juan Antonio Coloma por la criminalización de las mujeres que abortan (“Hay gente presa en Chile por generar, por plantear abortos, sí y bien presas están”), la definición de “padre” al violador que defendió su hijo diputado del mismo nombre (A favor de la “dignidad del ser humano, esté enfermo o no esté enfermo, sea violador su padre o no sea violador su padre“) o la particular visión del desaforado senador Iván Moreira (“Sabemos que la violación es un acto repudiable, pero aquí hay una ideología. El proyecto autoriza a matar al no nacido“).

Tras la promulgación de la ley, algunas instituciones como la Universidad Católica hicieron sentir su pesar izando la bandera a media asta, en señal de “luto”, anunciando su objeción de conciencia, al igual que otros recintos como el Hospital de Panguipulli y Clínica U. de los Andes. A pesar del machismo político e institucional, el avance se posicionó como un logro del movimiento feminista durante décadas de lucha.

También puedes leer: Rabia, delirios y 9 horas de debate: crónica de la votación del proyecto de despenalización del aborto en el Senado y 5 hitos que marcaron la lucha del movimiento feminista por la despenalización del aborto

4. Denuncias de acoso y violencia Hollywood

Las denuncias de mujeres destacadas del mundo del cine en contra del productor Harvey Weinstein destaparon su abuso de poder y hostigamiento sexual como una lógica naturalizada por él y otros numerosos personajes famosos de la industria, en un reportaje de The New York Times que recopiló testimonios de actrices y trabajadoras del gremio durante décadas. Acoso, abuso y violación fueron las denuncias que apuntaron Weinstein.

Semanas después, Kevin Spacey fue denunciado por el actor Anthony Rapp, quien lo acusó de intentar abusarlo sexualmente cuando tenía 14 años. Luego se sumaron trabajadores de la serie “House of cards” de la que fue protagonista hasta que Netflix decidió desvincularlo de ese y otros proyectos. Luego fueron apareciendo otras acusaciones por abuso a mujeres y niñas contra hombres del espectáculo en todo el mundo, un hecho que provocó que una serie de medios realizaran recopilaciones de agresores y abusadores sexuales, como la reciente “Tu ídolo es un forro”.

En Chile, la discusión también provocó declaraciones que dejaron en evidencia a algunos, como el caso de Emeterio Uretra, quien reconoció con orgullo “sí señor, yo he acosado” o de Don Francisco, quien le quitó importancia al acto de “robarle besos” a sus modelos argumentando que “yo no tomo eso como acoso. Quizás los tiempos han cambiado y hoy día por mi edad no lo puedo hacer, porque se vería muy feo…”.

También el historiador Gabriel Salazar pasó a la lista de lamentables referentes de la defensa al acoso, cuando relativizó las acusaciones de estudiantes en contra de los académicos Fernando Ramírez y Leonardo León: “Reclamaron contra este profesor de una manera tal que, repito, él no violó ni violentó. Hizo una invitación absurda, ridícula, a una niña que además era transexual o lesbiana”, fue una de sus frases.

También puedes leer: “Cuando ‘tu ídolo es un forro'”: Web argentina recopila casos de famosos acosadores y agresores sexuales y El día en que Gabriel Salazar apoyó a profesores acusados de acoso sexual y abuso de poder en la U. de Chile  

5. Bus de la libertad y transfobia

La diversidad sexual y, especialmente, la población trans en Chile, sufrió un duro golpe con el arribo del denominado “Bus de la libertad” y el mensaje transfóbico que irrumpió en el país. El objetivo de su paso era denunciar la instalación de una supuesta ideología de género y la negación del derecho a la identidad de niñas, niños y adolescentes.

Dicho mensaje contó con aliados a figuras como el pastor Javier Soto, conocido por sus mensajes de odio hacia la diversidad sexual y provocó diversas movilizaciones en su contra en Santiago y Valparaíso. “El bus lo que dice son principalmente tres cosas: No te metas con mis hijos, Nicolás tiene derecho a tener un papá y una mamá, y menos Estado y más familia”, argumentó la vocera Marcela Aranda.

La arremetida de los grupos conservadores en contra del avance en materia de identidad de género y otras demandas de la diversidad sexual dio cuenta de las materias pendientes del Estado con dicha población. En el Congreso aún se tramita la LIG hace cuatro años y le queda poco tiempo a la administración de Bachelet para concretar un piso mínimo en la garantía de sus derechos.

También puedes leer: Hablan voces trans sobre el bus transfóbico: los hijos no son propiedad de los padres y Pastor Soto, el aborrecido

/ Agencia Uno

6. Política y machismo: Los “chistes” de Piñera y elecciones

La política es un escenario que suele ofrecer escenas y frases explícitas de machismo a la opinión pública. Este año, las campañas parlamentarias y presidenciales marcaron el debate y fue Sebastián Piñera quien hizo noticia en diversos momentos por sus desatinados comentarios y bromas sexistas sobre temas tan sensibles como el consentimiento y el femicidio.

“Bueno, muchachos, me acaban de sugerir un juego muy entretenido. Es muy sencillo: todas las mujeres se tiran al suelo y se hacen las muertas, y todos nosotros nos tiramos encima y nos hacemos los vivos“, fue la peculiar propuesta del presidente electo en uno de sus actos de campaña. Otro momento cuestionado ocurrió el día de las elecciones, cuando la audiencia advirtió un codazo a su esposa Cecilia Morel en medio de un punto de prensa y se escuchó un “córrete tú más allá”.

Más tarde, Morel descartó la agresión y señaló que su marido “estaba apretado y necesitaba hablar”. Semanas antes, durante una entrevista a ambos en el matinal Bienvenidos de Canal 13, revelaron un episodio de celos del empresario que consistía en una persecución a la futura primera dama y que Piñera coronó con un “iba entrando y la única duda era a quien iba a matar primero”.

Durante el día de la segunda vuelta, el presidente electo también se refirió a Kevin Spacey como “el pobre”, en alusión al precio que ha tenido que pagar tras las denuncias por acoso sexual.

La ex candidata presidencial del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, también tuvo que enfrentar diversos momentos machistas en televisión. Uno de ellos ocurrió en Canal 13, cuando Diana Bolocco le consultó si sentía que durante el tiempo en campaña le había faltado a sus hijos. Aunque la periodista se apresuró a responderle que no, porque se trata de una decisión que habían tomado como familia, la pregunta no pasó desapercibida y fue objeto de críticas en redes sociales.

Otro momento recordado ocurrió cuando, en medio de un debate entre los candidatos de derecha, el senador José Manuel Ossandón le respondió a Felipe Kast que “parece que tu señora no te trata bien” y “que haya algún break para que la señora le haga un cariñito” cuando lo interpelaba por su supuesto populismo.

También puedes leer: Vanity Fair perfila a Sebastián Piñera como un machista recopilando sus recientes episodios de desprecio hacia las mujeres

7. Caso Nabila Rifo: el cuestionado rol de la justicia y los medios

“Mauricio me pegó en la cabeza con una piedra muy grande (…) Cuando me pega la primera vez con el golpe, me botó en el pasto, después me pega tres veces más. Él se va y yo me hago la muerta para que no me siga pegando”, ese fue el relato de Nabila Rifo sobre lo ocurrido el 14 de mayo de 2016 en Coyhaique, cuando su ex pareja la dejó al borde de la muerte y le mutiló los ojos.

El caso rápidamente se convirtió en tema de debate público y especialmente durante este año, cuando se desarrolló el juicio que volvió a exponer a Nabila a la violencia. Además de que la justicia rebajó la pena del agresor Mauricio Ortega -de 15 a 18 años- descartando inexplicablemente el femicidio frustrado, la cobertura televisiva la revictimizó provocando miles de denuncias.

Mientras el matinal de Canal 13 llegó al punto de vulnerar su privacidad exponiendo un informe ginecológico en vivo y en directo, el resto de los matinales se dedicaron a “farandulizar” el caso hablando de su nueva pregunta y realizando preguntas que cuestionaban su pasado. Del mismo modo, en Informe Especial se expuso un cuestionamiento del fallo que condenó a Ortega, desacreditando su testimonio.

El 2017 dejó un saldo de violencia para todas las mujeres que no puede pasar inadvertido: de hecho, la Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres contabilizó 63 femicidios, además del suicido femicida de Antonia Garros. Una realidad que apenas acaparó la atención de los medios y que sigue sin ser abordada como un problema de Estado.

También puedes leer: La estrategia judicial de la defensa de Mauricio Ortega para desacreditar a Nabila Rifo como víctima y “Quiero que todos conozcan mi verdad: La declaración de Nabila Rifo ante un país que juzga

8. Joan Florvil: del machismo a la violencia estatal

La joven Joane Florvil vivió en Chile un triste infierno que se convirtió en un ejemplo del abuso que pueden llegar a experimentar las mujeres migrantes en nuestro país. Además de ser víctima de un robo, Joane fue detenida injustamente acusada de abandonar a su hija en la Oficina de Protección de Derechos de Lo Prado, un momento que mostraron en exclusiva -y de forma morbosa, sin mayor profundidad en la información- una serie de medios por televisión.

Florvil falleció un mes después en la Posta Central, a la espera de un transplante de hígado. Murió sin volver a ver a su hija, mientras que su esposo Wilfrid debió realizar diversas gestiones para recuperar la tuición de la pequeña. Las acusaciones injustas que pesaron sobre Joane, quien no contó a tiempo con un traductor que pudiera interpretar su versión de los hechos, provocaron en la joven haitiana una desesperación tan profunda que la llevó a la muerte. El caso conmovió a la comunidad haitiana y evidenció la fragilidad de derechos que enfrentan las mujeres inmigrantes y pobres en su búsqueda de oportunidades en Chile.

También puedes leer: El mes de injusticia que apagó la vida de la joven Joane Florvil en Chile