La próxima semana se escribirá un nuevo capítulo en uno de los casos más importantes de violencia policial en La Araucanía de los últimos años y que ha movilizado varias y masivas protestas a lo largo del país. La muerte de Camilo Catrillanca, el peñi que fue asesinado en medio del operativo del Comando Jungla y por el que se abrió una investigación que tiene a cuatro ex funcionarios de las Fuerzas Especiales en prisión preventiva, se ha ramificado tanto en la agenda judicial, social y política.

Este martes 11, el ministro del Interior, Andrés Chadwick, deberá llegar hasta el Congreso para ser interpelado por la diputada mapuche huilliche Emilia Nuyado (PS), quien le pedirá explicaciones y que aclare varios puntos que rodean la muerte del joven de 24 años que manejaba un tractor junto a un adolescente de 15 años, y que se suma a los nombres de Alex Lemún (2002), Jaime Mendoza(2009) y Matías Catrileo (2008), todos asesinados en operativos policiales.

Y esta interpelación ha adquirido un matiz especial. Esta es la primera vez que una congresista con ascendencia mapuche se hará cargo de esta instancia para exigirle respuestas a un ministro por cómo el Ejecutivo ha lidiado con las demandas y reivindicaciones del pueblo mapuche, lo que convierte esta iniciativa en el primer cara a cara en que se cuestionará la responsabilidad que le compete al Estado en la violencia que sufre la comunidad en la región.

Para entender en totalidad todos los elementos que están en juego, acá dejamos las 7 claves que resumen cómo se llegó a la interpelación desde que se prendieron las primeras alarmas ese miércoles 14 de noviembre en Ercilla.

El comando, el robo y las balas

Todo comenzó pasadas las 16 horas de la tarde del miércoles, cuando se dio a conocer de un robo de vehículos que afectó a unas profesoras de la escuela rural Santa Rosa en la comunidad Ancapi Ñancucheo. Cerca de la misma hora, pero a más de cuatro kilómetros de distancia, Camilo Catrillanca partía hacia la casa de su madre en el tractor azul para buscar el cilantro que le faltaba para hacer un asado con sus amigos que le ayudaban a arreglar su vivienda.

Ya cerca de las 16:20 horas, Carabineros alertó a la 2a Comisaría de Fuerzas Especiales, en Pailahueque, sobre el asalto a las profesoras, y movilizaron a todos los funcionarios disponibles, es decir, se estima que fueron 50 los uniformados que llegaron a la zona donde fue asesinado el nieto de uno de los principales lonkos de la comunidad Temucuicui.

Desde un helicóptero de las FF.EE. se dio el aviso de que se identificaron los autos robados en el sector de La Laguna y que los sospechosos se subieron a un tractor. Momento en que los ahora detenidos Carlos AlarcónRaúl Ávila, Braulio Valenzuela y Gonzalo Pérez se bajaron de su vehículo policial para emprender el camino a pie hacia el destino.

Ahí se encontraron con el tractor y efectuaron 7 disparos de balas, de las que una, proveniente del fusil de Alarcón, impactó en la nuca del peñi que estaba de espaldas y desarmado solo acompañado del adolescente que también fue detenido sin mayores motivos.

Un delito común que movilizó a las FF.EE.

El tono con el que desde el gobierno se enfrentó la muerte de Camilo Catrillanca ha variado desde el primer día hasta hoy, aunque siempre una cosa se ha mantenido constante: bajarle el perfil y entregarle el apoyo a Carabineros.

Ya sea el ministro del Interior, Andrés Chadwick, quien en una primera instancia calificó todo lo sucedió el 15 de noviecomo parte de un operativo por un “delito común” o que no había ningún motivo para que el presidente Sebastián Piñera regresara de la cumbre de la APEC, o del renunciado ex intendente de La Araucanía, Luis Mayol, quien aseguraba que “las policías están actuando de forma absolutamente transparente”, la tónica siempre fue la misma.

Incluso el mismo Mayol, junto a Hermes Soto, general director de Carabineros, habían asegurado que Catrillanca “tiene antecedentes por receptación de vehículos”, lo que también terminó siendo descartado ya que  no registra ninguna condena en los registros públicos del Poder Judicial. Fue detenido en tres ocasiones, pero en ninguna ni siquiera se inició un juicio en su contra.

La cámara sin memoria

Una de las primeras alarmas que se dispararon respecto al operativo del Comando Jungla era sobre la ausencia de registros audiovisuales del procedimiento que terminó con la muerte de una persona. Cada vez que se inicia un operativo, algunos de los uniformados deber llevar una cámara  en sus cascos para dejar constancia de todo lo que se hizo.

Primero, se dijo que los uniformados del GOPE no andaban con cámaras porque no las habían alcanzado a instalarlas al uniforme, lo que de entrada sería un incumplimiento en el protocolo.

Sin embargo, un día después de que el gobierno entregara estos antecedentes, debieron desdecirse y aclarar que sí contaba con una cámara GOPro HD para grabar, pero que Raúl Ávila, uno de los imputados, aseguró que había manipulado la tarjeta de memoria y la destruyó porque tenía imágenes privadas de él con su pareja, como quedó registrado en sus declaraciones ante Fiscalía.

Las vueltas de Chadwick

El primero que tuvo que salir a desdecirse para aclarar información que se había dado como verídica fue el titular de Interior, quien tras cinco días de la muerte del comunero, el domingo de la misma semana, debió cambiar radicalmente sus dichos para confirmar que 6 funcionarios de carabineros salieron de la institución y que las informaciones originales eran falsas.

“Actúa carabineros con personal y dotación que en dicha zona, y es precisamente donde se produjo este delito común, que se requiere y necesita un personal de Carabineros profesional, especializado, debidamente preparado y con la protección logística e indispensable”, sostuvo al día siguiente de la muerte de Camilo Catrillanca, acompañado de Hermes Soto, el general director de Carabineros.

Sin embargo, la defensa irrestricta a Carabineros dio un vuelco de la existencia del registro de lo ocurrido la tarde del operativo pero que fue destruido: “Inicialmente había señalado que no tenía, no contaba con una cámara, sí tenía una cámara de vigilancia como correspondía al cumplimiento de su deber, y que esa cámara que se negó en su momento, sí existía, y, más grave aún, que la tarjeta de memoria la destruyó”, dijo en su momento.

Durante esos mismos días, desde La Moneda se dejó de hablar de Comando Jungla, empezaron a mencionarlo como GOPE y aseguraron que ese nombre lo pusieron los medios. Sin embargo, este documento comprueba que eso tampoco es así.

Un video viral

Uno de los últimos antecedentes que se sumaron esta semana e hizo que la trama diera un inesperado giro fueron las declaraciones que entregó Carlos Alarcón a través de un video en el que cuenta que “hay gente que nos hizo mentir. Dimos declaraciones falsas y ahora nosotros somos los más malos”.

La grabación, registrada en la Segunda Comisaría de Temuco donde el ex uniformado se encuentra en prisión preventiva, no solo viene a cambiar el discurso que hasta ahora venía entregando Carabineros, sino que abre el camino para que mandos de mayor jerarquía sean investigados por posibles responsabilidades.

Además, Alexander Schneider, quien se había desempeñado como abogado de los ex uniformados, decidió renunciar a su defensa, horas después de que el video llegara a los medios de comunicación, ya que no fue advertido de que la grabación sería difundida.

Blindaje al Comando Jungla por parte de Piñera

Si bien las vocerías sobre el asesinato y el seguimiento a la investigación de los ex carabineros las ha hecho principalmente el ministro Andrés Chadwick, el propio Presidente también ha debido salir a contestar preguntas y dar declaraciones públicas al respecto, como el 15 de noviembre, cuando aseguraba que Carabineros tiene “su derecho a defenderse cuando son atacados“.

Una de las más icónicas fue la que dio el viernes 23 de noviembre en Temuco, Región de la Araucanía, donde se organizaron protestas por su visita.

“En esta región han habido demasiadas víctimas, la familia Catrillanca, las profesoras y sus dos hijos, el chofer de un camión que perdió un ojo por una pedrada y miles de víctimas producto de incendios, asaltos, violencia”, señaló, poniendo al mismo nivel la muerte de Camilo con todo lo demás.

Incluso, teniendo todos los antecedentes de la tarjeta de memoria y los carabineros investigados, insistió en que “mientras actúen bajo el estado de derecho siempre vamos a reconocer y agradecer su labor abnegada y sacrificada para proteger nuestra seguridad”.

“Las fuerzas especiales, el grupo de operaciones especiales, están presentes en todo Chile, y también en La Araucanía y van a seguir estando presentes en La Araucanía porque se necesita la presencia de carabineros”, reiteró en ese momento, dado completo apoyo pese a los cuestionamientos que solo se han intensificado a lo largo de los días.

A días de la interpelación

Durante las últimas horas han continuado saliendo a la luz nuevas informaciones vinculadas a la investigación por la muerte de Camilo Catrillanca que han aportado más a ver la pintura completa, aunque aun queda mucho para verla terminada.

Javier Jara, el nuevo abogado del ex sargento segundo Raúl Ávila, aseguró que éste no destruyó la evidencia que registró el operativo y que “no me consta que en esa tarjeta hubiera imágenes privadas y adelantar que mi cliente no manipuló la evidencia”.

Otro dato que zanjó quien de los ahora ex carabineros fue la bala que acabó con la vida del comunero fue los que entregó la perito de la PDI, Ximena González, quien reveló que Carlos Alarcón disparó en siete ocasiones su arma y que uno de esos tiros dio en el cráneo del joven.

Según detalló, lograron establecer coincidencias de huellas de clase e individuales entre los fusiles periciados con “los proyectiles testigos obtenidos de las pruebas de funcionamiento del Fusil marca COLT, modelo M4 CARBINE, calibre 5,56 * 45 mm, serie nº AO 403811, levantando en la Fiscalía Local de Collipulli y entregado por el sargento 1º Carlos Alarcón Molina”.

Es así como se llega la interpelación a Andrés Chadwick, quien deberá hacerse cargo de todas las declaraciones que fueron virando con el tiempo, el apoyo a Carabineros pese a las pruebas que apuntan a que el procedimiento estuvo lleno de irregularidades y que deberá responder ante Emilia Nuyado, la diputada que llevará la voz doliente del pueblo mapuche al Congreso para pedirle explicaciones al gobierno por la muerte de uno de los suyos en procedimiento que hasta hoy siguen justificando.